DANI PÉREZ NO DEBE HACER DE PACO CONEJO

Dani Pérez, con Paco Conejo al fondo, en el salón de plenos del Ayuntamiento. /SUR
Dani Pérez, con Paco Conejo al fondo, en el salón de plenos del Ayuntamiento. / SUR

Javier Recio
JAVIER RECIOMálaga

Se equivoca Dani Pérez cuando quiere hacer de Paco Conejo. Más que nada porque no sabe moverse en el barro como lo hace el veterano portavoz socialista de la Diputación, al que hay que reconocer que es un artista en ese arte de lanzar sospechas con más o menos fundamento contra sus adversarios políticos. El candidato del PSOE a la Alcaldía de Málaga, que para más inri se le nota su incomodidad con estos temas porque se atorrulla cuando los presenta, ha protagonizado esta semana una sonora pifia. Y lo peor de todo es que no se entiende muy bien por qué tensa tanto la cuerda cuando las cosas no le iban nada mal, sino más bien todo lo contrario. Pérez dio a entender que el alcalde de Málaga disfrutó de un trato de favor porque desde Urbanismo no se le impuso una multa por una licencia concedida que después fue anulada por la justicia. El primer error que cometió Daniel Pérez es que no sólo se le abrió un expediente sancionador al primer edil, sino a todos los concejales que votaron a favor de darle una licencia a la cementera de La Araña, incluidos los ediles socialistas. Ese 'pequeño' detalle fue obviado por el socialista, que de una manera implícita también dejaba en muy mal lugar a sus compañeros de filas. Pero lo peor de todo es que ese expediente no se guardó en un cajón, como dio a entender, sino que se resolvió archivando la multa contra el alcalde y el resto de concejales, incluidos obviamente los del PSOE. O sea, que lo que iba a ser una carga pesada contra De la Torre se le volvió en contra en apenas... ¡una hora! Una marca muy lejana a la del portavoz del PSOE en la Diputación, al que sus 'conejadas' le duran varios meses, aunque después la mayoría se queden en nada. Esa es su gran habilidad, aunque también hay que recordar que a veces prueba de su misma medicina. No es esa labor para el que debe ser el 'figura' del equipo. ¿Quién ha sido el lumbreras que le ha diseñado esta estrategia? Al alcalde hay que ganarle por la vía civil, no por la criminal, porque De la Torre podrá ser cualquier cosa menos un corrupto. Por ahí no arde el puro. Después de 18 años en el cargo no se le ha encontrado nada raro. Y se ofusca bastante, y hasta ahora con razón, cuando se le señala como protagonista de un caso de corrupción. Cabe recordar la fallida acusación que en su día se hizo también desde las filas socialistas por una denuncia sobre unos terrenos de su madre, que efectivamente quedó en nada, aunque De la Torre aún no ha olvidado esa afrenta en su honor. Dani Pérez no debe cegarse y buscar un KO que en ningún caso va a conseguir con el alcalde. Lleva unas semanas enredado con la Gerencia de Urbanismo. Debería darse cuenta el aspirante socialista que por ahí no va a conseguir el favor de los ciudadanos, más que nada porque las polémicas farragosas en ese departamento le interesan a algunos funcionarios cabreados de allí, a cuatro arquitectos y a otros cuatro periodistas. Nada más. Que no se lleve a engaño. La cuestión es que Dani Pérez reúne cualidades para disputar la Alcaldía. Tiene empatía con la gente, es simpático y encima cae bien. No cuenta con enemigos, al menos conocidos, y ha encontrado un primer filón con su postura de eliminar las plusvalías por herencias, pues ha conseguido que se le visualice como el abanderado para quitarlas. Y el alcalde sí que está acorralado por ese asunto, pues tanto PSOE como Ciudadanos ya han hecho piña. Así es como se consigue ganar a De la Torre, no queriéndolo llevar ante los tribunales. Mala táctica esa, sobre todo, si se desmonta en apenas una hora y lo que hace es darle oxígeno al regidor. Dani Pérez debe volver a su comportamiento anterior, en el que se estaba ganando el favor del público con sus verdaderas armas. Con propuestas claras, denunciando cuestiones que realmente interesan a los malagueños, como por ejemplo, la limpieza de la capital o desvelando cuáles son sus proyectos de ciudad. Los bandazos son muy malos en política. Y es que los ciudadanos no entenderán que hace unos meses quisiera ponerle una avenida a Francisco de la Torre y ahora quiera verlo deambular por los pasillos de la Ciudad de la Justicia.

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