La cueva

Trece tailandeses han sido encontrados vivos en una cueva pero no podrán salir

Pablo Aranda
PABLO ARANDAMálaga

En la Cueva del Tesoro de Rincón de la Victoria tus antepasados soportaban el frío poniéndose tibios de navajas y berberechos. Sabemos desde febrero que los primeros grafiteros del mundo decoraron las paredes de la Cueva de Ardales hace más de 65.000 años, y ahora hemos conocido que hace 15.000 marisqueaban en la única cueva de origen submarino de Europa. Si las corrientes eran propicias de vez en cuando espetaban una ballena que había quedado varada en la orilla. De postre se tomaban una concha fina, que son dos. 15.000 años después y a 10.000 kilómetros, este junio, en Tailandia, un maestro y 12 discípulos entraron en una cueva laberíntica y ahí seguirán unos cuantos meses. La pasión moderna debe ir asociada al fútbol. Tras un partido del que desconocemos el resultado, un entrenador tailandés de 26 años y 12 jugadores, de entre 11 y 16 años, visitaron una de las mayores atracciones turísticas del norte de Tailandia: una esdrújula cueva laberíntica y kilométrica. Se perdieron y la lluvia inundó de agua y barro la entrada. Diez días después y contra todo pronóstico han sido hallados con vida, pero no podrán salir en los próximos meses, aunque algunos buceadores les llevarán barras energéticas y otros alimentos. Si consiguen aprender a bucear puede que salgan antes. Ojalá sean liberados muy pronto y todo quede en una película. Antonio Banderas podría interpretar al entrenador. Banderas ya protagonizó 'Los 33', sobre un grupo de mineros chilenos atrapados en una mina subterránea.

Ayer dos buceadores británicos consiguieron llegar hasta los deportistas, los cuales no hablan inglés. ¿Qué habrán entendido mientras esos hombres surgidos de las aguas les daban instrucciones? Un estudio señala que mentimos menos cuando hablamos en otro idioma, pero los ingleses hablaron en el suyo, que es de todos. Ante la cruel verdad nada como no entender. Aunque mi claustrofobia me hace temblar y recuerdo la colleja que le habría dado a Calleja cuando grabó un programa en el interior de otra cueva acuática, podría ser peor, mucho peor. Se les daba por muertos. Unos meses a oscuras comiendo wok de barritas energéticas y esperando la llegada de nuevos submarinistas con equipos médicos. Doy por sentado que saldrán bien.

El mundo está lleno de cuevas y el PP anda sumido en otra de la que un grupo de buceadores voluntarios pugna por sacarlo. Los buceadores han recalado en Málaga buscando oxígeno. La Casa Invisible es otra cueva pero sus ocupantes no quieren salir. El Ayuntamiento aceptó una concesión con condiciones pero ahora dice que no. El centro de Málaga se está inundando. El PSOE se ha metido en la cueva televisiva y le va a costar salir airoso. Europa es una cueva y no queremos que entre más gente. Se nos olvida que el mundo entero es una cueva, una sola. Nuestros mayores tenían razón: marisco en la sombra, cerca de la orilla. No sé si la gente de fuera resultaba bienvenida en esas cuevas hace 15.000 años o si también la espetaban, con lo que duele.

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