El Congreso, una partida de 'Fortnite'

Manuel Castillo
MANUEL CASTILLOMálaga

Manuel Valls, ex primer ministro de Francia y posible candidato a la Alcaldía de Barcelona (comunicará su decisión definitiva en las próximas semanas), aseguró durante su intervención en el Foro SUR que quizá los españoles no somos conscientes de los buenos tiempos que hemos vivido en los últimos 40 años, durante los cuales tanto Barcelona como Cataluña han sido territorios muy beneficiados. Venía a decir Valls que aquí, en España, no valoramos en su justa medida todo lo ocurrido desde la Transición y dio a entender que muchas de las cosas que como sociedad hemos construido en este tiempo las podemos perder con nuestras actitudes. Y es cierto, porque España es hoy uno de los países socialmente más avanzados del mundo, con una Constitución igualmente en la vanguardia de la defensa de las personas y en la autonomía de los territorios y con unos sólidos cimientos históricos y culturales capaces de configurar y sostener un país con una extraordinaria diversidad identitaria. España es un gran país y los españoles, un gran pueblo.

Lo que más me llamó la atención de Valls fue cómo se ve España cuando se tiene la oportunidad de tomar un poco de distancia. Si sus señorías pudiesen verse en el Congreso de los Diputados a través del ojo de una cerradura se sentirían abochornados, con la misma vergüenza ajena que sufrimos muchos ciudadanos. Un país aún amenazado por la crisis económica, por la pobreza energética y laboral, por el desempleo y, sobre todo, por la amenaza de la unidad territorial tiene que soportar que sus representantes, legítimamente elegidos en las urnas, anden a la gresca como en el recreo del patio de un colegio, jugando a ser políticos como si lo hicieran en el 'Fortnite', ese videojuego que obsesiona a sus nietos o a sus hijos y que consiste en aniquilar al contrario hasta acabar con todos. Así es el Congreso de España, una interminable e inservible partida del 'Fortnite'.

Literalmente es una vergüenza que España tenga que soportar los eternos debates sobre los estudios de sus señorías, sus aprobados y suspensos, sobre sus chanchullos, sobre sus chalés con piscinas, sobre los enchufes de sus familiares, sobre sus trampas y fullerías, sus puertas giratorias, sus plagios y sus comilonas con café, copa y puro.

Señorías, tomen un poco de distancia, deténganse y mírense; quizá se den cuenta de lo que están haciendo y de cuántas cosas (importantes y trascendentales) quedan por hacer. Salgan de su particular videojuego; salten a la realidad y tomen conciencia de todas las personas y familias que esperan de ustedes decisiones y comportamientos para mejorar sus vidas: Aunque sólo sea un poco.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos