Coñazo de campaña

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

La campaña a las elecciones municipales en Málaga está resultando un auténtico coñazo. Puede ser una cuestión de expectativas, que las tenía altas y ya se sabe lo que pasa en estos casos. Básicamente, hasta ahora lo único que he escuchado son una serie de variaciones Goldberg sobre casi los mismos temas manidos de siempre, propuestas que resucitan cada cuatro años y otras de perfil bajo, demasiado para una ciudad del tamaño y la importancia de Málaga. A ello, se une la manía de hacer promesas sobre infraestructuras que no corresponden al ámbito municipal, y en las que el futuro alcalde o alcaldesa no podrá sino reclamarle a otra administración.

Recuerdo aquellas campañas en las que se discutía, por ejemplo, sobre la peatonalización y la rehabilitación integral del Centro, para que la ciudad se pudiera llegar a convertir algún día en una referencia turística. Sobre la posibilidad de que llegara el metro, que era algo impensable. Y esa otra que proponía que el Puerto se abriera a los ciudadanos.

Con todas sus luces y sus sombras, esos eran debates electorales de verdad, que marcaban la agenda de la ciudad a largo plazo, y que daban para discusiones fructíferas. Lo crean o no, hubo políticos detractores y defensores tanto de la peatonalización como del suburbano y de la remodelación de los antiguos muelles, y de aquellos foros surgió la ciudad que habitamos. Repito, con sus pros y sus contras.

Aunque no soy político, y tampoco es mi papel, echo de menos más profundidad. Me gustaría escuchar ideas, por ejemplo, sobre qué modelo de ciudad queremos, una sostenible o una insostenible. Si preferimos bicis y patinetes eléctricos por las calzadas, o vamos a seguir con la dictadura del coche. Me encantaría oír hablar del potencial industrial de Málaga, y sobre las acciones necesarias desde el Consistorio para favorecer la implantación de fábricas verdes y centros logísticos, más allá del omnipresente Parque Tecnológico. De cómo atraer el joven talento empresarial, para ser una referencia en el circuito mundial de la creatividad.

En definitiva, de cómo dar el siguiente gran salto de calidad en el desarrollo de Málaga, que es una de las principales ciudades de Europa. A muchos de nuestros aspirantes se les ha olvidado donde están.