Ciudadanos provoca el caos en sus agrupaciones locales a causa de las listas

La elección de los candidatos hace saltar por los aires las juntas directivas de varios municipios después de que la dirección haya impuesto nombres sin recorrido interno

Fran Hervías (c) y Vicente Sánchez (d). /SUR
Fran Hervías (c) y Vicente Sánchez (d). / SUR
Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

El secretismo con el que Ciudadanos se ha manejado en los días y horas previas a entregar las candidaturas para las elecciones municipales no ha sido una buena idea. Esa es la principal conclusión que se puede sacar de un proceso que concluyó ayer, pero cuyas consecuencias amenazan con lastrar los proyectos de un partido que en principio apuntaba alto en estos comicios locales. Las imposiciones de la dirección (no está claro si provincial, regional o nacional) en cuanto a los cabezas de lista y el resto de candidatos provocó ayer un caos generalizado que acabó con varias dimisiones en bloque de juntas directivas y conflictos en cerca de una decena de grandes municipios.

El mayor de ellos –tanto por el tamaño del municipio como del conflicto– es el de Marbella. Según fuentes consultadas, hace ya meses que no se contaba con su coordinador general, Francisco Gómez Palma, y de hecho los responsables autonómicos de la organización llevaban tiempo buscando un sustituto. El nombramiento final de María García Ruiz, sin embargo, estuvo fuera de todo pronóstico y sólo comenzó a sonar el mismo lunes por la mañana tras descartarse otras posibilidades y no prosperar gestiones con otros posibles aspirantes. La decisión se tomó en Madrid y causó un grave disgusto a Gómez Palma, que mantuvo esperanzas hasta último momento, y a algunos de sus colaboradores más cercanos.

Tampoco en Torremolinos las aguas bajan tranquilas. La exclusión de la lista de los dos concejales actuales, Ángeles Vergara e Ignacio Rivas, y la propuesta de la junta directiva local, donde no figuraba ninguna mujer, han revolucionado la agrupación naranja. La elección como cabeza de candidatura de Nicolás de Miguel, 'paracaidista' procedente de Euskadi que apenas lleva unos meses en el municipio malagueño, no termina de convencer a algunos afiliados. La previsible inclusión en los primeros puestos de un excargo de confianza del PSOE, David Obadía, y de otros candidatos cercanos al alcalde socialista, José Ortiz, tampoco convencen a los simpatizantes más históricos.

Según fuentes consultadas, los problemas no se han limitado en exclusiva a la Costa del Sol. En Vélez-Málaga, la dirección nacional también se ha saltado a la junta directiva local. Aunque su coordinadora sí va en la lista (de número 4, según estas mismas fuentes), el resto de nombres no aparecían en la propuesta del organismo local. Esto ha provocado que la práctica totalidad de dicha junta directa haya anunciado que dimiten de sus cargos.

Una de las zonas en las que más se ha intervenido desde fuera ha sido en el Guadalhorce. En Coín, la imposición de un candidato ha provocado la misma dimisión en bloque que en otras localidades. Sus vecinos deAlhaurín el Grande presentarán una candidatura, aunque poco tiene que ver con la propuesta de la dirección local, que amenaza con marcharse. En Álora, fuentes del partido explican que el coordinador también ha abandonado su cargo ante las «injerencias» de la dirección a la hora de elaborar las listas. Asimismo, y aunque parecen problemas que más o menos se han conseguido encaminar, las candidaturas de Rincón de la Victoria y Nerja también han sido fuente de conflictos.

Un culpable

En los únicos municipios donde no ha habido polémica son aquellos en los que se ha respetado la candidatura del coordinador local. Esos son los casos de Fuengirola (Javier Toro); Mijas (Juan Carlos Maldonado); y Benalmádena (Juan Antonio Vargas). En Antequera se ha respetado la candidatura que querían sus militantes locales.

Tal como sostienen varias voces críticas, Cártama también parece tener cierta inestabilidad, y eso es aún más llamativo porque a esa agrupación pertenece el secretario de Organización, Vicente Sánchez (al que acusan de ser el máximo responsable de estos cambios); y la parlamentaria y diputada provincial, Teresa Pardo.

Este periódico intentó ayer ponerse en contacto con Sánchez –que además ha sorprendido al ir de número 3 por Marbella sin que fuera su ciudad natal– aunque sin éxito. El partido se jugará así los comicios en varios municipios con sus bases en contra.