La cita del año

José Miguel Aguilar
JOSÉ MIGUEL AGUILAR

Esuna fiesta, sin música ni baile, pero con alegría por doquier. Hay unanimidad al calificarla como una noche especial, para algunos la más singular del año en el terreno profesional, pues no es habitual que un sector tan importante como el económico se reúna casi al completo para estrechar lazos, actualizar relaciones o felicitar aventuras iniciadas algún tiempo atrás. La presentación de 'Quién es quién en Málaga', el directorio de empresas que edita SUR y que entrega gratis este domingo a sus lectores, se ha convertido ya en la gran cita anual del tejido empresarial de la provincia. Van siete ediciones de esta revista imprescindible por las 860 referencias que contiene, de la que emanan la radiografía más completa que se realiza hoy en día de asociaciones, fundaciones, colegios profesionales y entidades públicas y privadas. En un marco inigualable como la sede del Instituto Internacional San Telmo, los hacedores del empleo en Málaga se congratulan de verse en una noche que encierra un atractivo especial, ya sea por los mensajes que se lanzan en los maravillosos jardines de esta escuela de negocios próspera y prestigiosa o por los 500 invitados que acuden al encuentro ávidos de compartir experiencias. La potencia de la imagen que reflejaba la portada de SUR del pasado miércoles da una idea de la importancia del evento del martes por la noche, sin duda, el más importante en su categoría de Málaga. La magnitud del encuentro se constat en la fotografía de Salvador Salas.

Escuchados los retos que se lanzaron en discursos escuetos pero acertados de lo que necesita Málaga para seguir creciendo, que no son otros que poder contar 500 grandes empresas en la próxima década, sin olvidar salarios dignos alejados de la precariedad que nos asola en la actualidad, la velada en San Telmo gira por otros vericuetos, como son las historias humanas que desprenden tantos negocios que amortiguan las crisis que de vez en cuando se incrustan en la sociedad. Suelen ser historias de éxito, algunas familiares, con todas la connotaciones que conllevan, de continua superación de problemas de toda índole, con matriarcas ancladas en una tradición que tiran del carro porque son muchas las vidas que dependen de que las ruedas echen a andar, aunque sean muchos los palos en el camino. Algunos en forma de frases como la de «Cuando éramos ricos...». Entonces el dolor marida con el orgullo de haber salido adelante, aunque el emprendimiento se haya saldado con menos dinero del que se tenía.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos