Carmen Relatora Calvo

José Antonio Trujillo
JOSÉ ANTONIO TRUJILLOMálaga

Carmen Calvo soñó con ser Rosalía. En una rueda de prensa sin goyas y coro catalán de fondo, imaginó que con su nueva versión del discurso de la derrota del Gobierno español podría mejorar la original de su jefe de filas. No se atrevió con los acordes de Los Chunguitos en su primera comparecencia de la semana, después de conocer todos los veintiún puntos de la vergüenza, y este pasado viernes comprobó que para entonar la letra no tenía a su lado a Enrique Salazar.

Querida Carmen, si nos das a elegir, entre tú y nuestras democráticas ideas, aunque sin ellas, seamos hombres perdidos. Si nos das a elegir, entre tú y el manual de resistencia de tu jefe con esa grandeza que cree llevar consigo, nos quedamos contigo.

Para asegurar la supervivencia del Ejecutivo del que forma parte, ha traspasado todo tipo de líneas en pos de un diálogo que haga entrar en razón a los secesionistas catalanes, creyendo que puede lo que realmente no puede. Considera que al igual que ganaron unas primarias en su partido, o sacaron adelante una moción de censura con una anticoalición, puede conseguir que los independentistas nos den una tregua y bajen del monte, aceptando constituir una mesa de partidos al margen del Parlamento democrático español y con un relator de por medio.

No contó con el hartazgo que supone para una gran mayoría de españoles seguir transitando un camino que saben que conduce a la nada. Los objetivos de los partidos secesionistas tienen poco que ver con el mantenimiento de la convivencia que nuestra actual democracia nos ha brindado. El triunfo de los catalanistas será la derrota de la España constitucional, y al contrario, el triunfo de la democracia en España significará la derrota del secesionismo. La semana que viene, nuestro Estado de derecho se la juega. La decisión del Gobierno de Sánchez, por boca de su vicepresidenta, prefiriendo atender el requerimiento de los que quieren romper España, en vez de reforzar el papel de nuestra Justicia, ha sido el detonante para que la nueva mayoría política que la demoscopia está adelantando se plante y convoque a los españoles para mostrar su desacuerdo con él. La última versión gubernamental ya no hay nadie que se la crea.

Si nos das a elegir entre tú, Carmen Relatora Calvo, y nuestra democracia, aunque sin ella, seamos hombres perdidos; mañana domingo te enterarás: que España en la calle no se queda contigo.