El calendario apremia

El movimiento ciudadano que reclama el auditorio logró poner en la agenda política la necesidad del mismo y estará permanentemente colaborando en la sensibilización de los poderes públicos

El calendario apremia

El Ayuntamiento de Málaga toma la iniciativa y trata de marcar a las otras administraciones implicadas el calendario de trabajo para el Auditorio de la Música. Se fija el año 2020 para comenzar las obras, pero para ello es necesario que las administraciones implicadas consignen partidas presupuestarias en unas cuentas que deberían aprobarse formalmente antes del 31 de diciembre de 2019. Se entiende que para que las administraciones consignen las partidas antes deben conocer, acordar y aprobar muchos aspectos relacionados con el auditorio. Parece que el trabajo previo es mucho y muy corto el calendario para acometer este trabajo.

El 24 de junio de 2018 se cumplieron cinco años del día fatídico, en el que se liquidó el consorcio que impulsaba el auditorio. Un periodo en el que las administraciones no se plantearon en ningún momento recuperar el compromiso de dotar a Málaga de su deseado-necesario equipamiento. Ese 24 de junio de 2018 un movimiento ciudadano tomó la decisión de reclamar a los poderes públicos esa necesidad. El 16 de julio el movimiento ciudadano presentó formalmente escritos de reclamación al ministro de Cultura y Deporte, al alcalde de Málaga, al consejero de Cultura de la Junta y al presidente de la Diputación Provincial, solicitando la creación de un ente jurídico que lleve a cabo la construcción y posterior gestión y mantenimiento del futuro Auditorio de la Música de Málaga.

Miles de firmas y adhesiones de ciudadanos se registraron en la Plataforma Change.Org y en las redes sociales a favor de la reclamación del auditorio. Un extenso programa de charlas-coloquios y conciertos durante el último trimestre del año 2018 trataron de concienciar sobre la necesidad del mismo. El mundo de los profesionales de la música alzó su voz, desde la lírica, el flamenco, el sinfonismo, el jazz, la copla y el pop, reclamando el auditorio como un equipamiento cultural deseado y necesario para Málaga, como ciudad de la cultura que desea posicionarse en el primer nivel de los destinos internacionales de turismo cultural.

El pasado 24 de junio se cumplía un año desde que irrumpió el movimiento ciudadano que provocó que los poderes públicos se expresaran sobre la evidencia de la necesidad de dotar a Málaga de su auditorio. Se dio una total unanimidad de las cuatro administraciones, mostrando su compromiso para acometer su construcción. Ha sido una situación curiosa, todos de acuerdo en resolver la necesidad pero no encontrando una fecha, un lugar y una hora para comenzar a trabajar en la solución de esta necesidad. Aparecieron en el calendario el carrusel electoral, dando lugar a los periodos y campañas electorales, lo que al parecer prohíbe que durante los mismos y las mismas las administraciones se puedan poner a trabajar conjuntamente para resolver una necesidad de una ciudad. Resueltas las elecciones generales, autonómicas, municipales y europeas, está el calendario libre para que las administraciones tomen las iniciativas que estimen oportunas, sin impedimentos, para convocar sesiones de trabajo, ponerse a trabajar, presentar proyectos e inaugurar todo lo que estimen oportuno.

Ya no hay impedimentos para que las administraciones se pongan a trabajar conjuntamente. Se han pasado los momentos de ser optimistas, tener intuiciones, hacer estimaciones y especulaciones de lo que piensan o sienten las diferentes administraciones o sobre las aportaciones económicas que deben asumir cada una. Es el momento de lo real, de que las administraciones se pongan a trabajar conjuntamente para dotar a Málaga de su auditorio.

Y como lo deseado, y debe ser así, el Ayuntamiento, que ha sido la única administración que ha mantenido siempre viva la esperanza de retomar el proyecto, se ha comprometido a invitar a las otras instituciones a comenzar conjuntamente los trabajos previos necesarios para armar la financiación necesaria y licitar las obras del auditorio en el año 2020. Estamos a seis meses y hay mucho trabajo previo que realizar para llegar a ver la creación de un ente jurídico que impulse el proyecto y gestione la disposición de la parcela para su ubicación, la financiación necesaria, y la licitación para la adjudicación de la construcción. Parece importante arrancar con un consorcio participado por las administraciones implicadas y la posible participación privada, cara a que este consorcio sea la entidad que gestione el futuro auditorio.

La necesidad de disponer de un ente jurídico instrumental adscrito al Ayuntamiento de Málaga para desarrollar la puesta en marcha del proyecto del auditorio requiere importante trabajo previo. Cierto que a este consorcio, como ha expresado el alcalde, deberían llegar el Ayuntamiento y la Junta con un acuerdo resuelto, al que se incorporarían la Diputación Provincial y el Ministerio de Cultura y Deporte, como ha manifestado este último.

El movimiento ciudadano que reclama el auditorio logró poner en la agenda política la necesidad del mismo y estará permanentemente colaborando en la sensibilización de los poderes públicos. Y sin dudarlo ahí estará el movimiento ciudadano tratando de que no se olviden los compromisos, manteniendo encendida la llama de la reivindicación hasta verla hecha realidad.