Artículo de ocasión

La pequeña Mónica, sexta de nueve, fue rescatada en la terraza del octavo

Pablo Aranda
PABLO ARANDAMálaga

En Málaga nacieron el año pasado 7.332 niños y todos se llamaban Pablo. Bueno, todos todos no, pero sí la mayoría. También nacieron 7.047 niñas, todas María. Muchos Hugo, muchas Lucía, pero pocos Dylan, y eso que Bob había ganado el Nobel el año anterior. Mónica no aparece entre los primeros veinte nombres y así se llama la niña de cinco años rescatada por los bomberos anteayer. No es raro, lo del nombre, pues es la sexta de nueve hermanos, así que en la familia aparecerán todos los nombres, como titularía José Saramago, que también ganó el Nobel. La madre de la niña se llama Natalia y del padre no sabemos nada. Todo ha quedado en un susto y por eso hablo de ello. Cuenta Natalia que los niños se numeran al llegar al portal y Mónica dice el seis, presente, pero no lo dijo y se colgó de las rejas de la terraza del octavo piso ¡por fuera! Los bomberos de Málaga cuentan con un camión que dispone de una escala capaz de llegar a un décimo tercero, pero el camión no está. En 2014 el camión dio problemas y lo enviaron a Italia porque allí debe de ser donde arreglan camiones con esas escalas. Dicen que el camión ya está arreglado, pero sigue en Italia. Más de una vez he querido quedarme en Italia, y eso que no estaba roto.

La escala más larga que pueden usar hoy los bomberos de Málaga llega hasta un octavo, justo el piso donde vive Natalia con sus nueve hijos. Ya sé que no viene a cuento, pero me encantaría saber algo del padre. Sufriría tanto si tuviera nueve hijos a los que no escucho numerarse en el portal. La amorosa y responsable tarea de Natalia con su familia numerosísima es complicada y el susto que se llevó fue de infarto. Menos mal que viven en un octavo. El bombero que tomó a Mónica en brazos se llama Luis Palma, me lo ha dicho Felipe R. Navarro. El año pasado apenas nació un Luis. Ni un Felipe. Luis Palma fue sancionado hace unos meses por saludar a sus compañeros que se manifestaban cuando él pasaba con el camión. Es curioso que los bomberos de Málaga no se manifiesten para pedir más dinero sino organización. Desde el ayuntamiento no han negociado con los bomberos, y eso no tiene nombre.

Es curioso lo de los nombres. Así, si el periódico habla de una mujer española de 46 años pues sé que posiblemente se llame Eva María, como la que se fue buscando el sol en la playa, pues era el nombre de moda en los setenta. Sale en el periódico porque ha sido atropellada en Málaga nueve veces y la han arrestado porque era mentira, pero siempre le pagaban. Nueve es un número muy alto. Si Natalia viviese en el nueve no quiero ni pensarlo. Me alegro tanto de que todo haya quedado en un artículo de ocasión.

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