UNA APUESTA VALIENTE Y ACERTADA

RAMÓN DÁVILAABOGADO-PRESIDENTE DE PROMOTUR

El Ayuntamiento de Marbella ha decidido elaborar por sus propios medios el nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Sin duda alguna la causa de esta decisión se encuentra en la resolución del Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales del Ayuntamiento de Marbella de 26 de julio de 2019 que declaró la nulidad del proceso de contratación del equipo redactor del nuevo Plan.

La indicada resolución provoca, efectivamente, un retraso muy considerable ya que implica el inicio del proceso de concurso de nuevo. Por otro lado, la experiencia del concurso ha demostrado que son pocos los equipos de arquitectos que han manifestado interés en la redacción de este Plan, debido a las dificultades que concurren en el caso de Marbella, y probablemente porque el presupuesto tampoco es muy atractivo para los grandes estudios de arquitectura. Así que, vistas las puntuaciones y experiencias, sin duda, las mayores posibilidades de ganar el concurso las tendría la empresa Ciudad y Territorio. La verdad es que no parece muy lógico volver a dar todas las riendas del Plan al mismo equipo que fracaso en el anterior. Y sobre todo, a nuestro juicio, no tiene la sensibilidad adecuada para captar las características turísticas de Marbella.

Lo cierto es que se trata de una apuesta valiente por lo que supone de riesgo para el equipo municipal y de reto para el Ayuntamiento, que ha de responder a una serie de exigencias, tanto técnicas como jurídicas, bastantes rigurosas puesto que los Tribunales tienen especial precaución al analizar las determinaciones de los planes que han sido objeto de anulaciones judiciales previas.

¿Por qué consideramos correcta la decisión municipal?

1.- En primer lugar, por razones de tiempo ya que de iniciar nuevamente el proceso del concurso de adjudicación del contrato de redacción del Plan supone al menos un año y ello significaría la práctica imposibilidad de que el PGOU nuevo estuviera en esta legislatura. Y eso es, por una parte, una necesidad absoluta del municipio y, por otro, comprensible que sea un objetivo primordial de este equipo de gobierno puesto que así lo planteó en las elecciones.

2.- En segundo lugar, para evitar tener que adjudicar el contrato a González Fustegueras que no parece el más ideal en esta nueva etapa del municipio.

3.- En tercer lugar, porque de esta forma se asegura que el modelo de ciudad y ordenación del territorio que se impone en el PGOU es el que realmente demanda la ciudad. Y quién tiene la mejor capacidad para interpretar eso, es precisamente el Ayuntamiento.

No es de recibo que un equipo técnico, por mucha experiencia que tenga venido de fuera, nos imponga un modelo de ciudad que no responda a las características propias y específicas de nuestro territorio y de manera muy especial a la vocación turística que nos caracteriza, como territorio que acoge a uno de los más importantes y cualificados destinos turísticos de Europa.

4.- En cuarto lugar, porque el dictamen jurídico-administrativo sobre la situación generada tras la declaración de nulidad del PGOU 2010 elaborado por la Universidad de Málaga, contiene unas extraordinarias indicaciones de por dónde debe ir el proceso de planificación a la vista de las sentencias del Tribunal Supremo que anularon el PGOU 2010. Ello facilitará enormemente el trabajo de los redactores del Plan que, a nuestro juicio, deben ajustarse al mismo en todas sus indicaciones dada su solvencia técnica y su pleno ajuste a la doctrina del Tribunal Supremo.

5.- Porque el Ayuntamiento tiene ya elaborado una gran cantidad de documentación técnica de planimetría y ha realizado un gran trabajo de digitalización de planos con las infraestructuras, comunicaciones, urbanizaciones, etc... que facilitará bastante el trabajo de redacción.

6.- Porque también hay mucha parte del PGOU de 2010 que es utilizable para el nuevo y que por tanto facilita el trabajo a los redactores.

7.- Porque después de la aprobación del PGOU de 2010, aunque antes de la sentencia, se han publicado modificaciones legales que pueden facilitar la elaboración del Plan.

Concretamente la Ley autonómica 2/2012, de 30 de enero que modificó la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA). Con esta reforma se facilita a la Administración la incorporación de construcciones ilegales al proceso de planificación con mayor facilidad que con anterioridad. Esta Ley aunque estaba vigente en 2015 no pudo ser tenida en cuenta por el Tribunal Supremo ya que en PGOU era de 2010. Una posterior reforma de la LOUA en 2016 va también en esa línea.

Con independencia de lo anterior, queremos llamar la atención sobre la circunstancia de que el TS también incluyó como causa de nulidad la insuficiencia de la evaluación ambiental estratégica que se hizo en el PGOU de 2010 que no cumplió con las exigencias de la legislación comunitaria y nacional, por lo que se debe ser muy riguroso a la hora de escoger un buen equipo ambientalista que haga la evaluación incluyendo todas las alternativas posibles (hasta la alternativa cero que es la de no hacer el Plan).

Como dijimos al principio, esta es una decisión valiente pero arriesgada ya que supone un reto de gran dimensión. Una de las claves para que se lleve a cabo con éxito es la de que se seleccione un equipo suficiente, dotado de los medios técnicos adecuados y, muy especialmente, compuesto por técnicos de alto nivel de capacidad y experiencia que deben ser liderados por un experto profesional de muy alto nivel. Y eso implica disponer de un presupuesto adecuado que entendemos debe acercarse a los cinco millones de euros si se quiere realmente cumplir los objetivos en cuanto a tiempo y calidad.

A partir de ahí, la máxima transparencia y participación social deben acompañar a todo el proceso de elaboración de este deseado instrumento urbanístico, que debe recoger las bases y el modelo territorial y de ciudad que nos sirva para el desarrollo equilibrado, sostenible y exitoso de nuestra ciudad en los próximos 20 años. Con un adecuado equilibrio entre los valores ambientales que un destino turístico como el nuestro debe ofrecer, los requerimientos que como ciudad deben cumplirse para que, quienes vivimos en Marbella, podamos disfrutar de todos los servicios de una ciudad moderna y finalmente que pueda ofrecer el nivel de empleo que requieren también los ciudadanos.