La Térmica expone su cantera

La Térmica expone su cantera

El programa Creadores va por su segundo año y estos días y hasta el 17 de julio expone una muestra del proceso de trabajo de cuatro meses de los seis artistas seleccionados

TXEMA MARTÍN

Uno de los proyectos más interesantes y eminentemente artísticos de La Térmica es la beca de residencia que el centro ofrece anualmente a artistas de todo el mundo. Para la presente edición, se han presentado cerca de 200 candidatos a obtener una de estas seis becas de cuatro meses de duración que ofrecen un estudio para uso exclusivo del artista, alojamiento, manutención y una bolsa económica de 600 euros al mes, además de otros beneficios relacionados con la oferta de talleres de este centro.

El programa Creadores va por su segundo año y estos días y hasta el 17 de julio expone una muestra del proceso de trabajo de cuatro meses de los seis artistas seleccionados. Del comisariado de esta exposición se ha encargado de nuevo el artista Diego Santos, un nombre que garantiza un gusto exquisito en el montaje y en la selección de unas obras que no se limitan a ocupar una de las salas de La Térmica, sino que también intervienen otros espacios. Llegará un día, espero, en el que el trabajo de los Creadores ocupe todo el espacio expositivo del centro, para que así podamos apreciar todo su trabajo en lugar de una selección que, aún siendo oportuna, puede parecer insuficiente. Dentro de este tramo de intervenciones del espacio fuera de la sala cabe destacar el trabajo de Emmanuel Lafont, una de las grandes promesas -o realidades- del arte afincado en nuestra ciudad, que ha realizado una instalación sublime llamada 'Suspensión', exhibida además con una música original compuesta por Paloma Peñarrubia, de Las Flores no Lloran. Celebro además que la esmerada capacidad creativa de Lafont trascienda de las sorprendentes ilustraciones a las que nos tiene habituados y explore otros caminos, con una instalación que, al menos a mí, me ha resultado estéticamente sobrecogedora; una de las mejores piezas artísticas que he visto en La Térmica en su historia.

La artista austríaca Katharina Fitz ha desarrollado un proyecto muy relacionado con Málaga, a partir del impacto que le provocaron las casas de pescadores de Pedregalejo y El Palo. 'Paracosmic houses' es el título de una serie de fotografías modificadas para aislar estas viviendas y mostrar la pérdida del sentido comunitario, con una mirada crítica hacia el turismo 'chic'. El malagueño Francisco Javier Valverde realiza un trabajo que mezcla la abstracción pictórica con el paisajismo cinematográfico y la luz, una serie que exige una lectura previa para poder descifrar las imágenes. Su hermano José Luis Valverde, también seleccionado de manera individual, sigue la senda de fragmentación de fotogramas de películas con idéntica capacidad de acierto e inteligibilidad. No son los únicos que relacionan el mundo del cine con la pintura. La granadina Marta Beltrán fija su mirada en la relación de la mujer con el espacio cinematográfico con una serie de ilustraciones en blanco y negro con una técnica depurada y un estilo propio. Por último, otra granadina, Carmen González Castro ha realizado una serie de pinturas con feminidades que parecen atacadas por figuras fálicas con un sentido magnífico de la perspectiva. La selección de los artistas de esta edición parece acertada, pese a que, como podrán apreciar, hay una hegemonía geográfica y estilística entre los creadores que resulta extraña teniendo en cuenta el ámbito internacional de la demanda.

La inauguración de esta muestra de Creadores se celebró con un pequeño festival en La Térmica, con la grabación de un programa de Radio Nacional y hasta seis actuaciones musicales. Los artistas seleccionados están tan contentos con el desarrollo del programa que han pedido una ampliación de la beca, al verse sumidos en un ambiente de creatividad. Durante el proceso, recibieron además visitas de varios galeristas, entre los que destacaron los responsables de varios centros de arte de China o Kathryn Weir, directora de desarrollo cultural del Pompidou parisino, que se mostró encantada con los artistas y el montaje expositivo. El programa Creadores es, junto a los talleres, una de las mayores fortalezas de La Térmica, un centro que en poco más de dos años y pese a muchas dificultades, ha logrado convertirse en un centro cultural de referencia.