Crónica de la pobreza atrapada en la burocracia

Sara Mesa y Pablo Aranda, este domingo en la Feria del Libro de Málaga. /Migue Fernández
Sara Mesa y Pablo Aranda, este domingo en la Feria del Libro de Málaga. / Migue Fernández

Sara Mesa presenta en la Feria del Libro de Málaga 'Silencio administrativo'

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

Cada mañana se cruzaba con la misma mujer en el mismo sitio, pidiendo en la calle. Un día se detuvo ante ella, en una breve conversación supo que calzaban la misma talla de zapatos (39) y a la jornada siguiente le llevó unas botas para cambiarlas por las zapatillas de lona con las que hacía frente a la lluvia de aquel invierno. Parecía mayor que ella, pero en realidad era más joven. Poco a poco fue cediendo la distancia entre ambas, del usted al tú, de la curiosidad a la indignación. Es la travesía que traza Sara Mesa en 'Silencio administrativo' (Anagrama), el potente retrato que la escritora realiza de la maraña burocrática a la que se enfrenta cualquiera que pretenda salir de la pobreza de la mano de las administraciones públicas.

«Por primera vez escribo un libro con un objetivo claro; en este caso, la voluntad de denuncia de un sistema burocrático que me parece perverso y quería explicar por qué y con basamento sobre la realidad, que la persona que lea el libro sepa que todo lo que se cuenta aquí es real», ofrece este domingo Mesa (Madrid, 1976) durante la presentación de 'Silencio administrativo' en la última jornada de la Feria del Libro de Málaga. Autora de las celebradas novelas 'Cuatro por cuatro' y 'Cicatriz' y del libro de relatos 'Mala letra', la escritora afincada en Sevilla se decantó en este caso por el relato con tintes de relato periodístico para trasladar una historia basada en hechos reales.

«Aunque mis textos no son autobiográficos, sí que hay mucho de mí en ellos. Pero soy incapaz de ponerme en el lugar de una persona que ha pasado hambre y frío en la calle. Mi voz sería impostada y no me quedaba otra que hacerlo a través de otro tipo de relato que en mi caso es nuevo y que sería parecido a una crónica periodística», explica la escritora. Eso sí, Mesa pone distancia con el relato a través del uso de la tercera persona y de un personaje, Beatriz, que actúa como narradora en 'Silencio administrativo'.

Acompañada por el escritor malagueño Pablo Aranda, Mesa ha ido desgranando todo lo vivido junto a Carmen, la indigente a la que acompaña en el proceloso camino hacia algún tipo de cobertura social por parte de las administraciones públicas. Una carrera de obstáculos reales que Mesa va cruzando en su relato con la percepción extendida de que existen multitud de mecanismos para que cualquiera no acabe en la calle.

Y así, la propuesta de 'Silencio administrativo' detona su indignación en medio del escenario político actual con el auge de formaciones basadas en la exclusión: «Cada vez están más alentados los discursos de odio hacia inmigrantes y pobres, basados en las mentiras referidas a las ayudas sociales y los privilegios que supuestamente tienen».

«Esos bulos –sigue Mesa– se van extendiendo y al final se traducen en votos. Se hace más fuerte la creencia infundada de que las personas que no tienen nada están así por responsabilidad suya, que hay muchísimas ayudas sociales y que están así poco menos que porque quieren», argumenta Mesa antes de rematar: «Nadie está libre de verse en la calle si se dan una serie de circunstancias». Y así, una mañana, cualquiera puede verse como Carmen.