Víctimas de ETA piden a PP y Ciudadanos que no les utilicen para hacer oposición a Sánchez

Marlaska se reunió el jueves con representantes de la AVT, en la fotografía, y de Covite. :: r. c.
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Marlaska se reunió el jueves con representantes de la AVT, en la fotografía, y de Covite. :: r. c.

Covite y la AVT alaban la «transparencia» de Marlaska y lamentan que los populares «no nos han querido entender»

LORENA GIL BILBAO.

Los principales colectivos de víctimas de ETA han pedido de forma directa y personal a los máximos dirigentes del PP y Ciudadanos que no les utilicen para hacer oposición a Pedro Sánchez. Covite y AVT han hecho llegar a Pablo Casado y a Albert Rivera que, al menos por ahora, no tienen nada que objetar ante los primeros movimientos que está realizando el Ministerio del Interior. «El PP no nos está escuchando, mientras que el Gobierno sí», resume Consuelo Ordóñez.

El último ejemplo de la fluida relación que se ha establecido entre Fernando Grande Marlaska y los responsables de Covite y la AVT se vivió el pasado jueves. El ministro recibió a las dos asociaciones para informarles del inminente acercamiento de dos presos de la banda -Marta Igarriz y Kepa Arronategi- a cárceles próximas al País Vasco. La primera estaba internada en Castellón y cumplirá su condena en Logroño. El segundo será trasladado de Almería a Zuera, en Zaragoza. Los destinos elegidos son significativos. Covite ha insistido en que cualquier acercamiento que cumpla los requisitos establecidos por la ley contará con su visto bueno, pero consideran que solo cuando el recluso «reniegue» de ETA tendría derecho a ser internado en una de las tres prisiones vascas. Y el hecho de que Igarriz y Arronategi no hayan sido recluidos en la cárcel alaves de Zaballa demuestra, según Ordóñez, que «se nos tiene en cuenta»

Igarriz y Arronategi son los dos primeros reclusos que certifican el cambio de rumbo en la política penitenciaria. Marlaska y el propio presidente del Gobierno han insistido en que, una vez acabada ETA, la dispersión pierde sentido. Eso sí, los posibles traslados se realizarán de manera individualizada y cumpliendo ciertas condiciones: tendrán prioridad aquellos reclusos de mayor edad, que hayan cumplido tres cuartas partes de la condena, que estén enfermos y que hayan admitido la «legalidad penitenciaria».

LAS CLAVES Las dos asociaciones se entrevistaron el jueves con uno de los principales dirigentes de Ciudadanos Ordóñez y Casado mantendrán una reunión a finales de mes para tratar de acercar posturas

Tras la reunión del jueves con Marlaska, Ordóñez recalcó que no veía «pegas» a la decisión de Interior. «El ejercicio de transparencia que está haciendo no lo ha hecho nadie hasta ahora. Es la primera vez que nos comunican un traslado», sostiene la presidenta de Covite a este periódico. La reacción del PP, sin embargo, ha sido pedir la comparecencia del ministro en el Congreso al considerar que se trata del «indigno pago» del Gobierno a la izquierda abertzale por apoyar la moción de censura contra Rajoy. El texto registrado en la Cámara por Mari Mar Blanco, diputada popular y presidenta de la Fundación de Víctimas, considera el acercamiento como una «humillación».

En un colectivo muy plural, el malestar de la AVT y de Covite con la actual dirección del PP no es nuevo. Empezó a generarse el pasado 7 de julio, cuando Pablo Casado participó en un acto de apoyo a las víctimas del atentado del metro de Londres -ninguna fue española- en el que lanzó las primeras advertencias hacia el recién nombrado presidente del Gobierno. Desde esta asociación y desde Covite señalan que a Casado se le pidió que sacase a las víctimas de la campaña de primarias en la que estaba metido el PP. Al parecer, sin éxito. Ese mismo mensaje se le trasladó a Rivera, quien a mediados de julio, y en un pleno en el Congreso, afirmó: «Usted -en alusión a Sánchez- por un puñado de escaños que le paguen el alquiler de La Moncloa es capaz de abrir la puerta a los etarras presos».

Cuando la tensión se hizo pública fue a principios de agosto, a raíz de que el Ejecutivo enviará a Euskadi a dos presos que habían roto con ETA y pedido perdón a las víctimas. A pesar de que tanto el Gobierno como la AVT, Covite y otras muchas víctimas a nivel particular recalcaron que los movimientos entraban dentro de la legalidad, Casado y Rivera cargaron contra Sánchez. En un acto en la localidad aleicantina de Santa Pola con motivo del aniversario del atentado que acabó con la vida de la niña Silvia Martínez, Casado llegó a decir que contaba con el respaldo de las víctimas. Ordóñez no tardó en salir al paso, e incluso recordó que el Ejecutivo de Rajoy era «el primero que tenía pactado con el PNV el acercamiento de los presos».

A pesar de los intentos de los populares por reconducir la situación, la crispación es palpable. «No todo vale para hacer oposición, y no se puede criticar a Sánchez por algo que otros han hecho antes», afirma Ordóñez, en alusión a los acercamientos de presos de ETA que realizó Aznar en su primer mandato.

«No nos han escuchado ni querido entender. Lo que más nos ha dolido es dejar caer que el PSOE nos está manipulando, cuando no es así», sostienen desde la AVT. Desde la asociación se ha mantenido varias conversaciones con Casado para lograr apaciguar la tormenta. Al igual que Ordóñez. De hecho, la máxima responsable de Covite ha solicitado al presidente del PP mantener una reunión que, en principio, está previsto se celebre a fin de este mes.

«Con nosotros no se juega»

El malestar se extiende a Ciudadanos. Su portavoz parlamentario, Miguel Guitiérrez, se entrevistó el jueves con la AVT y Covite con el mismo planteamiento sobre la mesa, que también ha sido trasladado a Rivera. Ciudadano también quiere situar la política penitenciaria en un lugar destacado de su discurso político. De hecho, el viernes registró en el Congreso una proposición de ley que, entre otras cosas, pretende reconocer como víctimas del terrorismo a las personas que tuvieron que dejar Euskadi por la presión de ETA y obligar a las escuelas y los colegios a enseñar a los alumnos qué fue y qué hizo la organización terrorista.

Pero a pesar de los hilos directos establecidos, Ordóñez es contundente. «Con nosotros no se juega, y si siguen así, les seguiremos dejando en evidencia». A su juicio, y al de la AVT, «si algún día salimos a la calle, lo haremos con argumentos y coherencia».

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