El último acoso, ayer en Rentería

Cuando Albert Rivera llegó a Rentería visualizaba desde su cocha la ira de los independentistas. Está grabado por él. Podía verles, escucharlos, e incluso sentir las patadas que le daban al coche que le transportaba. En las calles la furia al paso de la comitiva de Ciudadanos, el odio, los insultos, incluso menores en la calle escuchan a sus mayores al grito de fuera fascistas, el grito de lo que ellos entienden porn democracia. Sobre el escenario, el líder de Cioudadanos, y Maite Pagazaurtundua . su hermano asesinado por ETA. Por esas calles de Rentería paseaba cuando era pequeña. Allí nació su madrey ella cuenta que allí se enamorqaron sus padres y ella jugana de niña. Esperaba, nos cuenta,  algún signo de desaprobación pero no esperaba lo que realmente ocurrió.   El presidente del Gobierno ha sido preguntado por estas muestras de odio y ha optado por no conestar. Se ha limitado, en su mitin , a un nuevo ataque a lo que llama las derechas. Esta ha sido la queja de Pablo Casado, el silencio del presidente Si condenan sus minsitros.  Y podemos lo hace a medias. Todo el mundo tienen derecho a ir a donde quiera pero lo tilda a su vez de provocación. Otro partido que ha sufrido el acoso en el Pais Vasco, VOX. En San Sebastián, y en Bilbao