El Tribunal Supremo rechaza la pretensión de Puigdemont de no figurar como «huido»

M. SÁIZ-PARDO

madrid. Carles Puigdemont seguirá siendo oficialmente un «huido» de la justicia. La Sala Segunda del Tribunal Supremo desestimó ayer una solicitud del expresidente y de los exconsejeros Clara Ponsatí y Lluis Puig en la que reclamaban que no se refirieran a ellos como «huidos», sino como «procesados ausentes» o «exiliados». Los magistrados entienden que el término, tal como se ha empleado en la causa, resulta «adecuado y en absoluto desconsiderado».

La Sala de tres magistrados que resuelve las apelaciones contra decisiones del instructor del caso, respondió ayer a la petición de aclaración o rectificación que habían solicitado los afectados por un auto anterior de la misma Sala. En el escrito se les mencionaba como «huidos» en dos ocasiones. Pero los procesados replicaron que la expresión era impropia y desconsiderada. En el auto que despertó su disconformidad se hablaba en primer lugar de «huidos o sustraídos a la acción de la Justicia española». Según la Sala, sin embargo, esa frase ya incluye «en el mismo renglón, por si hubiera alguna duda, la interpretación auténtica del término». Es decir, «sustraídos a la acción de la Justicia española». «Esto y nada más es lo que ha dicho y lo que ha querido decir la Sala -argumentan los magistrados-, sin perjuicio de conceptos utilizados por prensa o en ámbitos extraños a este Tribunal».