Torra aprieta a los jueces para que liberen a los presos y carga contra la justicia

Quim Torra. /Josep Lago (AFP)
Quim Torra. / Josep Lago (AFP)

El independentismo aumenta la presión para que los dirigentes secesionistas salgan de la cárcel

CRISTIAN REINOBarcelona

El independentismo aprovechó la publicación de un chat privado de jueces en el que se compara el secesionismo con el nazismo para cargar contra el sistema judicial español, para presentarlo como parcial y poco independiente, para insistir en la idea de que el juicio por el 1-O será una farsa y para mantener que hay una persecución general contra el soberanismo. Los secesionistas desplegaron toda su artillería en pleno aniversario del 20-S, el día del asedio a la Consejería de Economía (registrada por la Guardia Civil) que acabó con el encarcelamiento de los líderes de la ANC y Ómnium, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart.

Las fuerzas secesionistas incrementaron el tono victimista y elevaron la presión sobre los jueces y la Fiscalía para pedir la liberación de sus líderes en prisión. Quim Torra, en un discurso institucional desde el Palau de la Generalitat, no solo pidió la libertad de todos los dirigentes soberanistas encarcelados, sino también el regreso de los que se fugaron al extranjero y el archivo de todas las causas penales abiertas contra los independentistas. El presidente de la Generalitat tomó como base la publicación de mensjaes en el foro de jueces del Consejo General del Poder Judicial para asegurar que los procesados secesionistas no tienen garantizada su seguridad jurídica y no tendrán un juicio «justo ni imparcial».

Por todo ello, el presidente de la Generalitat exigió la dimisión del presidente del órgano de gobierno de la judicatura y del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes, instó a la Fiscalía para que inicie una investigación para depurar responsabilidades y anunció que se pondrá en contacto con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para que actúe de manera «inmediata y contundente». También dijo que se pondrá en contacto con la comisaria de Justicia de la UE para que actúe contra el Estado español por su «deriva autoritaria».

Pedro Sánchez, mientras, evitó la polémica y desde Salzburgo, donde asiste a una cumbre europea, mostró su confianza en «la independencia e imparcialidad del poder judicial» español. El presidente del Gobierno señaló que no había tenido tiempo de leer los mensajes publicados de los jueces pero dijo que «cuando tenga tiempo» hablará con Torra.

Maragall se desdice

También presionó a la justicia y al Gobierno el consejero catalán de Exteriores, Ernest Maragall, que acusó a la la ministra de Política Territorial y Función Pública, Meritxell Batet, de comprometerse a dar instrucciones a la Fiscalía sobre los presos del proceso soberanista. «El Gobierno del Estado -sostuvo- nos lo dijo directamente en la comisión bilateral». Batet desmintió de manera categórica al consejero catalán, sus palabras son «absolutamente falsas», y le exigió una rectificación.

Maragall reculó poco después y aseguró que no había dicho que Batet se comprometiera a dar instrucciones a la Fiscalía. «Defendió la imposibilidad de dar instrucciones a una Fiscalía concreta para un caso concreto», matizó.

 

Fotos

Vídeos