Torra acusa al Ministerio Público de violar la legalidad internacional

El presidente catalán presidió ayer la reunión semanal de su Gobierno. :: Andreu Dalmau / efe/
El presidente catalán presidió ayer la reunión semanal de su Gobierno. :: Andreu Dalmau / efe

El president reclama a Sánchez que constituya una mesa de diálogo sobre el referéndum con la figura del relator

CRISTIAN REINOBARCELONA.

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, insiste en dar la máxima relevancia al informe que un grupo de trabajo de la ONU publicó la semana pasada y que aboga por la puesta en libertad de los presos secesionistas. Torra volvió a recurrir ayer al documento, al que el Gobierno central apenas dio relevancia, para cargar contra la Fiscalía después de que leyera sus conclusiones en el juicio y mantuviera las acusaciones de rebelión y calificara de golpe de Estado todo el 'procés'.

Para el jefe del Ejecutivo catalán, la Fiscalía perdió ayer una «oportunidad de oro» para pedir la libertad de los procesados. Torra cree que el Ministerio Público «incumplió ayer la legalidad internacional». Lo hizo, desde su óptica, porque debería haber pedido la libertad de los presos como exigió el grupo de trabajo de la ONU. «Acusamos al Estado de venganza, a través de este escrito de la Fiscalía», dijo. «El incumplimiento de la legalidad internacional está llevando a la deriva de la credibilidad del Estado», remató,

El dirigente nacionalista replicó con dureza a la Fiscalía y negó que en Cataluña se perpetrara un golpe de Estado, como afirmó el fiscal Javier Zaragoza. «¡Qué golpe de Estado tan extraño en que todo se aprobó por mayoría absoluta!», aseguró con una cierta ironía el presidente de la Generalitat. Todo el proceso se hizo con luz y taquígrafos, dijo, para rebatir el golpe de Estado. Torra negó también la violencia esgrimida por los fiscales. «Todos sabemos quiénes fueron pegados. Por el amor de Dios», exclamó. A su juicio, es «extremadamente grave» acusar al independentismo de haber ejercido la violencia.

El presidente del Parlamento de Cataluña también se mostró muy duro con la Fiscalía, a cuyos miembros acusó de «llevar bajo la toga la camiseta de Vox». Roger Torrent negó la existencia de violencia por parte de los independentistas, y la única que se vio fue la de las fuerzas de seguridad.

Vuelta a la mesa de diálogo

Torra compareció ayer en el Palau de la Generalitat para hacer balance de su primer año al frente del Ejecutivo autonómico. El president catalán insistió en que el objetivo de la legislatura es aprobar una Constitución catalana, pero en cambio no habló de hacer efectiva la república, como sí hizo en su discurso de investidura. Con más o menos diferencias y relatos dispares, las fuerzas secesionistas coinciden en que su objetivo es negociar un referéndum con el Gobierno. Pero el Ejecutivo central no solo se niega a ello, sino que incluso ignora a los secesionistas, como hizo el presidente del Gobierno el sábado pasado en las jornadas del Círculo de Economía en Sitges (Barcelona).

Torra, en cualquier caso, insistió ayer en pedir a Sánchez que «regrese a la mesa de diálogo», acepte una negociación «bilateral» donde cada una de las partes defienda sus propuestas bajo la supervisión de un relator. Los socialistas, en cualquier caso, no tienen muchas prisas para retomar el diálogo. Miquel Iceta apuntó ayer que antes sería necesario que Torra haga un compromiso público con la legalidad.

El presidente del Gobiernocatalán exige abordar con Sánchez el derecho de autodeterminación con la «figura de un relator», a pesar de que ese fue el punto que provocó la ruptura del diálogo con el Gobierno socialista. «Le pido que tenga valor y coraje para afrontar la realidad», dijo Torra. Esta realidad, según el presidente de la Generalitat, está marcada por el resultado de las europeas en que el independentismo estuvo a punto de lograr el 50% de los votos. A su juicio, el secesionismo sigue creciendo elección tras elección. No obstante, obvió que en las municipales, las fuerzas independentistas retrocedieron en número de votos respecto a la cita anterior.

En materia de gestión sobre su primer año al frente del Palau de la Generalitat, Torra pintó un cuadro muy triunfalista. «Podemos sentirnos muy orgullosos» de las cifras, aseguró. «Hay que felicitarse» por los datos», añadió. «Hemos reactivado el país, los hemos puesto en marcha», remató. Y si no va mejor, dijo, es por culpa de que Cataluña tiene un Estado en contra que le asfixia con un déficit fiscal «insostenible». «Con cuatro puntos menos de déficit fiscal podríamos doblar la inversión social», argumentó.