La tensión por el papel de Bildu en los pactos nubla el homenaje a las víctimas

La diputada Marimar Blanco interviene en el homenaje a las víctimas del terrorismo en el Congreso. :: e. p./
La diputada Marimar Blanco interviene en el homenaje a las víctimas del terrorismo en el Congreso. :: e. p.

La presidenta de la FVT y diputada del PP, Marimar Blanco, reclama que no se tiendan «puentes de plata» a los herederos de Batasuna

P. DE LAS HERASMADRID.

El homenaje a las víctimas del terrorismo que desde hace nueve años celebra el Congreso cada 27 de febrero se vio ayer ensombrecido por las diferencias sobre el protagonismo de EH-Bildu en los pactos postelectorales. La presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo y diputada del PP, Marimar Blanco, aprovechó su discurso desde la tribuna de la Cámara baja para reclamar que no se incorpore a la formación heredera de Batasuna como un actor político más y recriminó, de paso, la decisión del programa '24 horas' de TVE de entrevistar a su líder, Arnaldo Otegi.

En plenas negociaciones del PSN para llegar a un acuerdo que le permita gobernar en Navarra con el apoyo de Geroa Bai, Izquierda-Ezkerra y Unidas Podemos, y la abstención no negociada de Bildu, Blanco defendió que, aunque el partido de izquierda radical independentista sea ahora legal, tiene «una trayectoria manchada por un reguero de sangre imborrable», el que dejaron los asesinatos de ETA, incluido el de su hermano, el concejal de Ermua Miguel Ángel Blanco. «No olvidemos ahora que la memoria de las víctimas se defiende todos y cada uno de los días no solo con palabras sino con hechos», argumentó.

Ni el PNV ni Podemos ni Esquerra aplaudieron su intervención. Los socialistas, por su parte, evitaron responder públicamente a este reproche implícito a su estrategia de pactos postelectorales, aunque en privado acusan al PP, Ciudadanos y Vox -que rechazó participar en el acto- de generar crispación con información falsa que afecta a una cuestión delicada. En el partido gubernamental insisten en que tampoco ellos consideran al partido de Otegi un agente político homologable al resto y hacen hincapié en su negativa a sentarse a hablar con ellos de la investidura (tanto de la de Pedro Sánchez como de la navarra).

Vox rehúsa participar en el primer acto de esta índole en el Congreso con un representante 'abertzale'

El hecho de que el PSOE esté dispuesto a gobernar Navarra con un Ejecutivo en minoría que dependerá de la posición de Bildu -a pesar de haber lanzado el mensaje de que Sánchez no avalaba la operación- ha dado vuelo, sin embargo, a las críticas de la derecha. Navarra Suma, la coalición de la que forman parte UPN, PP y Cs, será la principal perjudicada de esa entente, como ganadora de las elecciones en la comunidad foral y eso alimentó sus sospechas sobre las intenciones ocultas de la entrevista de la televisión pública a Otegi.

«Vergonzante y humillante»

Durante el homenaje institucional en la Cámara baja, Marimar Blanco fue contundente: «Es inaceptable, vergonzante y humillante que la televisión pública se convierta en un altavoz infame de un terrorista confeso, con el único objetivo de blanquear el brazo político de Batasuna, que es Bildu, y que además lo hiciera justo el día antes de un acto como este», censuró. También otras organizaciones, como Dignidad y Justicia, que incluso se negó a asistir al Congreso, hicieron críticas semejantes.

El hecho de que en el hemiciclo se encontrara también, por primera vez en esta cita anual, un representante de Bildu, el diputado Jon Iñarritu, no ayudó precisamente a atemperar los ánimos, sino todo lo contrario. Iñarritu, que a diferencia de su jefe de filas proviene de Aralar, una formación que ya condenó y se desmarcó de ETA a mediados de los años noventa, se limitó a asistir exclusivamente al minuto de silencio final para, dijo, «reconocer a las víctimas de todas las violencias».

Su presencia ya había sido anunciada por Otegi en la polémica entrevista de TVE. Un gesto completamente empañado por su negativa a admitir que los asesinatos de ETA no tenían justificación alguna y por frases de dudosa empatía como esta: «Lo siento de corazón si en alguna ocasión yo, como portavoz, he causado más dolor a las víctimas del necesario o del que teníamos derecho a hacer».