El Supremo condena a 'La Manada' por violación

Revoca las sentencias de los tribunales de instancia de Navarra por abuso sexual y eleva de 9 a 15 años las penas de prisión

M. BALÍN / M. SÁIZ-PARDOMADRID.

El recorrido judicial del caso de 'La Manada', que ha generado un impacto social sin precedentes desde que ocurrieron los hechos en Sanfermines de 2016, concluyó ayer en el Tribunal Supremo con una condena a 15 años de prisión a los cinco acusados por un delito continuado de agresión sexual (violación).

La sentencia firme, cuyo fallo fue adelantado por la Sala dos horas después de analizar los recursos de casación presentados por las partes, enmendó la plana a los dos tribunales de instancia de Navarra que examinaron los indicios. Estos concluyeron por mayoría simple de magistrados que hubo abuso sexual y no agresión, e impusieron nueve años de cárcel al grupo de 'La Manada'.

LAS FECHAS CLAVE

u6 de julio de 2016
Empieza la fiesta de los sanfermines en Pamplona. Los cinco hombres de La Manada y su víctima llegan a la ciudad. Ellos desde Sevilla y ella, de Madrid. No se conocen.
u7 de julio de 2016
De madrugada los hombres conducen a la joven a un portal, mantienen relaciones sexuales y las graban. La chica es atendida por las autoridades y denuncia la agresión. Alrededor de las 10 de la mañana detienen a los acusados e ingresan en prisión preventiva.
u26 de abril de 2018
La Audiencia Provincial de Navarra sentencia como abuso sexual lo ocurrido entre los cinco hombres y su víctima, y dicta nueve años de prisión para La Manada. Uno de los jueces se inclina por la absolución con un voto particular.
u21 de junio de 2018
La Audiencia Provincial de Navarra pone en libertad con cargos, y fianza de 6.000 euros, a los miembros de La Manada. Ellos vuelven a Sevilla, su ciudad natal, dos días después.
u5 de diciembre de 2018
El Tribunal Superior de Navarra confirma la sentencia de nueve años de prisión por abuso sexual. Sin embargo, permite que sigan en libertad hasta que la sentencia sea firme. En la sala hay un voto discrepante de dos jueces que consideran que hubo agresión sexual.
u25 de febrero de 2019
La defensa de La Manada recurre la sentencia de abuso sexual ante el Tribunal Supremo. Casi dos semanas después, el 7 de marzo, la Fiscalía también apela.
21 de junio de 2019. A las 12
37, en el Supremo, el presidente del tribunal dictó «visto para sentencia». Poco después de dos horas dio a conocer su fallo: sí hubo agresión, sí hubo violación continuada. La Manada es condenada a 15 años de prisión. A continuación son detenidos y encarcelados.

El procedimiento llegó al alto tribunal tras haberlo revisado de forma previa ocho jueces de Navarra, tres de la Audiencia Provincial y cinco del Tribunal Superior de Justicia. De ellos, cinco vieron abuso sexual, dos violación y solo uno apoyó la absolución de los cinco. Lo hizo en un voto particular muy polémico por sus excesivos comentarios.

La Sala resuelve por unanimidad que hubo intimidación y que la joven no lo consintió

Pues bien, de nada sirvió esta diferente valoración de los hechos. El tribunal de la Sala Segunda (Penal), presidido por Andres Martínez Arrieta, vino ayer con los deberes hechos -los recursos fueron presentados hace tres meses- y admitió por unanimidad la tesis de las acusaciones: hubo intimidación, fue agresión sexual continuada y se les impone 15 años de prisión. Al acusado Antonio Manuel Guerrero le sumaron dos años más por el hurto del móvil de la víctima, que tenía 18 años en 2016.

La sentencia, además, castiga con ocho años de libertad vigilada a los condenados tras cumplir la pena, les prohíbe acercarse durante 20 años a la agredida y les impone 100.000 euros de forma conjunta en concepto de responsabilidad civil. Nada más conocerse la decisión, la Audiencia de Navarra (tribunal juzgador) ordenó la detención y el encarcelamiento de José Ángel Prenda, Alfonso Jesús Cabezuelo, Ángel Boza, Jesús Escudero y el citado Antonio Manuel Guerrero.

En el adelanto de la sentencia, que será redactada por la magistrada Susana Polo, se incluye a la agresión sexual las agravaciones de trato vejatorio y actuación conjunta de dos o más personas. «Fue un auténtico escenario intimidatorio en el que la víctima, en ningún momento, consiente los actos sexuales. Una situación intimidante que hizo que adoptara una actitud de sometimiento ante la angustia e intenso agobio que la situación le produjo por el lugar recóndito, angosto y sin salida en el que fue introducida a la fuerza», detalla. «Hubo al menos diez agresiones sexuales con penetraciones bucales, vaginales y anales», añade Polo, que sugiere que si las acusaciones hubieran pedido más pena por delitos individualizados podrían haberlo estimado.

La Fiscalía del alto tribunal sostuvo en la vista que hubo una intimidación «ambiental» de naturaleza «agresora» hacia la víctima. La joven, defendió de forma brilante la fiscal Isabel Rodríguez, quedó «doblegada por el miedo» y «no pudo ofrecer resistencia alguna», lo que acredita que lo ocurrido en Sanfermines fue una «violación», apoyó.

La Sala abonó el camino

Horas después, en un comunicado sin precedentes tras una sentencia «de suma trascedencia», el Ministerio Público sacó pecho porque desde el comienzo del caso acusó por violación. «El fallo garantiza la seguridad jurídica que estaba reclamando la sociedad en relación a los delitos contra la libertad sexual. Se revaloriza el testimonio de la víctima, se aclara el concepto de consentimiento y consolida la doctrina del Supremo sobre estos tipos penales», recoge la nota de la Fiscalía.

Este último aspecto no es menor, ya que en los últimos meses la Sala Segunda ha ido reforzando la jurisprudencia sobre delitos sexuales a mujeres, con sentencias y acuerdos plenarios que fueron sembrando el camino que ayer marcó la decisión del Supremo sobre 'La Manada'. No fue baladí una sentencia de abril pasado en la que se revocaba un abuso sexual procedente también del Tribunal Superior de Navarra. Aquella resolución acabó en agresión sexual y en la Sala estaban tres de los cinco jueces de 'La Manada'.

De poco le sirvió ayer al abogado de la defensa sus críticas al «juicio paralelo» y a la injusticia cometida contra sus clientes. El televisivo Agustín Martínez mantuvo con más emoción que argumentos jurídicos que no hubo intimidación y que la joven «accedió» al acto sexual de forma consentida. «No fueron cinco lobos contra una chica», adujo el letrado Martínez, que replicó el voto particular del magistrado de la Audiencia de Navarra que apoyó la absolución de los acusados.

Martínez bajó al barro y detalló el vídeo de los hechos, ya que el Supremo no valora la prueba documental en los recursos de casación. «Es absolutamente injustificado que se hable de gritos de dolor cuando no aparecen en los hechos probados. No hizo ningún gesto durante los juegos preliminares. No hay dolor a pesar de que mantuvo relaciones sexuales anales. Para que sea no, hay que decir no», remachó el abogado.

Más