Sánchez recuerda que la Constitución tiene puertas para «explorar nuevos consensos»

Sánchez conversa ayer con Casado en presencia de la presidenta del Congreso. :: zipi / efe/
Sánchez conversa ayer con Casado en presencia de la presidenta del Congreso. :: zipi / efe

El presidente reivindica en el Congreso la Carta Magna ante la ausencia de los soberanistas y en pleno 'otoño caliente' catalán

N. VEGA / R. GORRIARÁN

madrid. Pedro Sánchez aprovechó los actos conmemorativos del 40 aniversario de la Constitución para apuntalar el marco en el que está dispuesto a establecer un diálogo con la Generalitat. El presidente del Gobierno reivindicó ayer que la Carta Magna es un paraguas que permite «explorar» nuevos acuerdos, como los que facilitarían un mejor encaje de Cataluña en España con nuevas cotas de autogobierno. Ni una sola afirmación fue casual. Sobre todo, un año después de que el independentismo decidiera el 6 de septiembre de 2017 aprobar sus leyes de desconexión. «A la Constitución -advirtió y se comprometió- se la honra cumpliéndola y haciéndola cumplir».

El jefe del Ejecutivo rebatió en su discurso en el Congreso algunas de las consignas de las fuerzas secesionistas, que no acudieron ayer a la presentación en la Cámara baja del calendario de celebraciones por el 40 aniversario de aprobación de la Constitución. Tampoco los líderes de Ciudadanos, Albert Rivera, y Podemos, Pablo Iglesias. Sólo el PSOE y el PP estuvieron representados al máximo nivel con Sánchez y Pablo Casado.

«La democracia en España -subrayó el presidente del Gobierno- está sólidamente enraizada». Recordó además que la primera lección que dejó la aprobación de la Constitución sigue vigente: «Nunca más un proyecto político debe tener la vocación de partir la sociedad en dos mitades condenadas a negarse la una a la otra».

El Gobierno socialista intenta desde el primer día de su mandato conducir al secesionismo hacia un debate sobre el autogobierno y no sobre la ruptura con España. En la propuesta gubernamental caben tanto reformas legales como una modificación del Estatuto de Cataluña o una actualización de la Carta Magna. Eso es, al menos, lo que el PSOE lleva años defendiendo, aunque Sánchez ayer no se explayó en ese terreno, consciente de que no hay consenso ni por parte de los soberanistas ni por la del PP, Ciudadanos e incluso Podemos.

Pluralidad

Fuentes gubernamentales apuntaron que simplemente era el día para poner en valor la Constitución. En todo caso, el presidente sí se refirió al texto constitucional, no como una norma de márgenes estrechos, sino como «un marco que nos ha permitido entendernos desde la pluralidad, ha favorecido la convivencia y ha vertebrado» España. Es, subrayó, un texto para alcanzar «nuevos y grandes consensos» si se huye de los «personalismos» y se actúa con «generosidad».

Un mensaje que, sin embargo, no cala entre las fuerzas soberanistas, que no quieren ni oír hablar de marcos constitucionales o estatutarios. Mientras el discurso de Sánchez es que dentro de la Constitución, «todo»; el de Quim Torra es que dentro de la Constitución, «nada». Buena prueba de ello fue la ausencia de representantes del PDeCAT y de Esquerra en el acto de ayer en el Congreso. También faltaron los portavoces del PNV y EH-Bildu.

Para el presidente de la Generalitat y las fuerzas soberanistas, la vía de las reformas de la Constitución y el Estatuto autonómico que defiende el Gobierno socialista para solucionar el conflicto político catalán son «pantallas» pasadas y no hay posibilidad de dar vuelta atrás. Las opciones de acercar posturas entre el Gobierno de Sánchez y el de la Generalitat son, por tanto, muy escasas porque los idiomas que hablan una y otra parte son diferentes.

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