Sánchez mantiene su plan y Batet anunciará hoy la fecha de la investidura

El presidente del Gobierno en funciones baraja el 23 de julio como fecha «más probable» para dejar margen a nuevas conversaciones

PAULA DE LAS HERAS

Madrid. La necesidad de permanecer en Bruselas para seguir negociando el nombre del futuro presidente de la Comisión Europea y de otros altos puestos comunitarios no ha variado los planes de Pedro Sánchez. El presidente del Gobierno en funciones no podrá reunirse hoy con la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, para hablar de la fecha de la investidura, como tenía previsto, pero le trasladará su parecer, según anunció ayer, por teléfono.

Sánchez no quiere que pase más tiempo sin fijar un día para someter su programa a la confianza de la Cámara porque está convencido de que sólo eso servirá como elemento de presión para que el resto de partidos y muy especialmente, el que lidera Pablo Iglesias, se muevan de sus posiciones (en este último caso la exigencia de varios ministerios). La vicepresidenta, Carmen Calvo, hizo ayer un nuevo llamamiento en esa dirección. «Los ciudadanos entienden las dificultades y los matices, pero lo que seguramente no entienden es lo que no es entendible», adujo. «No hay alternativa de Gobierno, no sumamos con Unidas Podemos sin hablar con otros también, y en democracia no se puede obstruir por obstruir sin alternativa».

En principio, el líder del PSOE quiere trasladar la imagen de que hace esfuerzos para convencer a todos y planea convocar una nueva ronda con los partidos, similar a la que celebró hace tres semanas en el Congreso, antes de dirigirse al pleno. Fuentes de su entorno apuntan al 23 de julio como fecha «más probable» para la investidura, pero matizan que la decisión final aún no está tomada. En la elección pesan dos factores: cuándo caerían unas eventuales elecciones en caso de que ni este mes ni en el transcurso de los dos meses siguientes haya acuerdo (de ser la investidura el 23, los comicios serían el 10 de noviembre) y la construcción de un relato que permita señalar a los demás como obstruccionistas e irresponsables si no resultara reelegido.

Presión infructuosa

Sus avisos, en todo caso, siguen sin hacer la más mínima mella en sus adversarios o «socios preferentes». La portavoz del Consejo de Coordinación de Podemos, Noelia Vera, replicó que en su formación aún están esperando una «propuesta formal, clara y detallada de programa y de equipo de gobierno». «Tenemos a nuestros equipos listos y, en el momento en el que Sánchez desee mirar hacia un pacto progresista en vez de explorar otras posibilidades, aquí estaremos», dijo alimentando la idea de que, si el líder del PSOE se niega a un Ejecutivo de coalición, es porque quiere gobernar con un pie en la derecha.

Ni el PP ni Ciudadanos se conmueven tampoco con los llamamientos de distintos miembros del Ejecutivo -ayer los de Hacienda, María Jesús Montero; Educación, Isabel Celaá; o Cultura, José Guirao- a la abstención. El secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, fue contundente tras la reunión del Comité Ejecutivo Permanente del partido y advirtió: «Tenemos claro que nunca vamos a apoyar ni por activa ni por pasiva un Gobierno liderado por Sánchez, y que permitamos un Gobierno de Sánchez y Pablo Iglesias es algo que está fuera de la realidad».