Sánchez busca seducir a Esquerra y PDeCAT con más inversión en Cataluña

PAULA DE LAS HERAS MADRID.

Pedro Sánchez tiene en la manga un nuevo elemento de presión, en forma de inversiones, para tratar de convencer a Esquerra Republicana y PDeCAT de que apoyen sus Presupuestos. La intención del Gobierno es cumplir en las cuentas que aprobará hoy el Consejo de Ministros, con la disposición adicional tercera del Estatut, que prevé equiparar la inversión del Estado en Cataluña al peso de su PIB sobre la economía española. Aunque los independentistas catalanes han dado pocas muestras de sentirse conmovidos por la cuestión económica, el jefe del Ejecutivo mantiene viva la esperanza.

El cumplimento de esa previsión estatutaria supone un gesto político relevante. En primer lugar, porque la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut dejó claro que no podía considerarse en ningún caso un precepto «vinculante» para el Estado. Y, por otro lado, porque su vigencia era de siete años y ya han pasado doce y pico desde la aprobación del texto autonómico. Eso explica el entusiasmo con el que el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, trató de anticipar la sorpresa el miércoles a su grupo parlamentario. «Con una sonrisa y optimismo os digo que todavía tendremos otro gran argumento a favor de la aprobación de los Presupuestos», exclamó.

'Sudoku' imposible

La ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, defendió ayer en Antena 3 que, lejos de ser una cesión, el guiño -ya anticipado por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero en una entrevista en 'El Periódico'- es una medida destinada a «fortalecer nuestra democracia» porque supone «dar cumplimiento a una ley orgánica». Y además añadió que también se atenderán previsiones similares recogidas en Estatutos como el andaluz o el valenciano.

Hasta el lunes será difícil ver cómo se concreta esa promesa porque, aunque el Consejo de Ministros apruebe hoy el proyecto de Presupuestos, el cuadro territorializado sólo se hará público pasado el fin de semana. En su día, el exministro de Economía, Pedro Solbes, ya se quejó de lo imposible que era cuadrar el 'sudoku' si se atendía a esas exigencias de los estatutos de segunda generación en la que cada autonomía optó por servirse de los criterios más favorables a su situación. Esto es, mientras Cataluña apela al peso de su PIB sobre el PIB nacional, que es el mayor de España (a día de hoy ronda el 19,2%), Andalucía utiliza como referencia su población (que se acerca al 18% del total) y lo mismo hace la Comunidad Valenciana.

 

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