Rivera rompió con Valls antes de que el ex primer ministro anunciara su adiós

El candidato de Ciudadanos en Barcelona trabaja en el lanzamiento de un nuevo partido que ocupe el espacio de CiU

RAMÓN GORRIARÁN

madrid. Albert Rivera decidió romper con Manuel Valls cinco minutos antes de que este anunciara que dejaba de colaborar con Ciudadanos para impulsar una nueva fuerza política en Cataluña. El ex primer ministro francés trabaja en el lanzamiento de un partido catalanista no independentista que ocupe el hueco electoral y político que dejó CiU, y planeaba hacer el anuncio en unos días. El respaldo a Ada Colau fue la excusa perfecta para la ruptura.

No todos en la dirección nacional del partido naranja estaban de acuerdo este lunes con la ruptura con Valls, pero Rivera, según fuentes de la formación liberal, tenía información fidedigna de que su hasta ahora aliado preparaba a sus espaldas el abandono de Ciudadanos. El paso dado en el Ayuntamiento de Barcelona al apoyar la elección de Ada Colau era un movimiento más en la operación para alejarse. Pero también se convirtió en la excusa perfecta para que Rivera decidiera el divorcio.

Una fractura que se veía venir desde el mismo momento que Valls anunció en septiembre pasado su candidatura en Barcelona bajo el paraguas de Ciudadanos. «Eran dos gallos muy gallos en el mismo corral», dice ahora un diputado naranja. Aunque además del choque de personalidades, llevan semanas sin hablarse, hay dos hechos incontrovertibles. Sus diferencias políticas por las relaciones con Vox y el batacazo en las elecciones municipales, en las que la plataforma del ex primer ministro perdió casi 900.000 votos respecto a los resultados de Ciudadanos en Barcelona en las últimas autonómicas. Pero hay más materia diferencial que por ahora no es tangible.

En Ciudadanos están convencidos de que el ex primer ministro francés trabaja desde hace meses en un nuevo proyecto político, en el que no sería la cara visible, sería uno de los inspiradores y estaría en la sombra de la sala de mando. Aunque en la campaña, Valls se comprometió a estar los cuatro años de la legislatura como concejal, en el partido naranja auguran que estará solo unos meses en el consistorio para dedicarse después a la organización política que pergeña.

Fuentes del entorno del ex primer ministro confirmaron ayer al diario digital 'El Independiente' que su paso por el ayuntamiento será breve, pero que a continuación se dedicará a su vida privada una vez que se case este septiembre con la exconsejera de CaixaBank y Abertis, además de heredera de los laboratorios farmacéuticos Almirall, Susana Gallardo, una de las mujeres más ricas de España.

Unos 300.000 votos

En el equipo de Rivera, en cambio, sostienen que está detrás de una nueva formación política que se presentará a las elecciones autonómicas que pueden convocarse una vez que se haga pública en otoño la sentencia del Tribunal Supremo a los líderes del 'procés'. Ese partido, que según algunos medios catalanes se llamará Lliga Democràtica, busca captar los 300.000 votos de la extinta CiU que se pueden traducir en media docena de diputados en el Parlamento de Cataluña. Es una porción del electorado nada despreciable que no se ha alienado con las tesis soberanistas de Junts per Catalunya, y que en las últimas convocatorias electorales han vagado por fuerzas minoritarias, como Lliures, fundado hace dos años por exdirigentes de Convergència y de Unió, y que encabeza el exministro de la UCD Antoni Fernández Teixidó, o Units per Avançar, que lidera el exdirigente de Unió Ramón Espadaler y que está asociado al PSC.

Lo que no ven ni en Ciudadanos ni en el entorno de Manuel Valls es una aproximación al PSOE, como también se ha dicho. El ex primer ministro abandonó hace dos años las filas socialistas en Francia tras 37 años de militancia y sería de difícil comprensión que retornara a ellas en España. «Hay muchos rumores», apuntó ayer el líder de Ciudadanos en el Parlamento catalán, Carlos Carrizosa. Valls, entretanto, calla. Hablará hoy en Barcelona para dar su opinión sobre la ruptura con Rivera. Y quién sabe sobre el si nuevo partido.

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