Rivera reitera que no se volverá a reunir con el candidato socialista

El presidente de Ciudadanos solo atenderá la llamada del Rey si el jefe del Estado inicia una nueva ronda de consultas

A. AZPIROZ

madrid. Albert Rivera no da la más mínima señal de debilidad, por muchas presiones que le puedan estar llegando desde dentro y fuera de su partido para facilitar, del modo que sea, la investidura de Pedro Sánchez.

Por si entre los críticos de Ciudadanos quedase alguna duda, el presidente de la formación se mostró este jueves tajante en la reunión de su grupo parlamentario. El líder liberal reiteró ante los suyos que no volverá a reunirse con el candidato socialista, por mucho que le convoque. Solo acudirá a una llamada de Felipe VI si decide abrir una nueva ronda de consultas, en caso de que la investidura que comenzará el 22 de julio no salga adelante. «No es el Rey ni el jefe de Estado. Usted no hace rondas de consulta, las hace el Rey», dijo Rivera en referencia al presidente en funciones, con el que ya rehusó verse la última vez en que fue convocado a Moncloa.

La actitud del presidente de Ciudadanos contrasta con la de Pablo Casado. El líder del PP tampoco se moverá del no en la investidura, tal y como no se ha cansado de repetir. No obstante, ha atendido hasta ahora las llamadas de Sánchez por responsabilidad institucional según justifica. Para Rivera, en cambio, acudir a la Moncloa supone plegarse al juego del secretario general del PSOE. «Nosotros -aseguró- no vamos a contribuir a este teatro, si otros quieren participar del teatro son legítimos actores»

Al negarle la reunión al aspirante a la Presidencia, Rivera trata de acentuar el perfil de jefe de la oposición que, pese a obtener menos escaños y votos que Casado, se adjudicó en la misma noche electoral. Este jueves insistió en el papel que aspira a desempeñar a lo largo de esta legislatura. Así, señaló que «España necesita una oposición fuerte y firme» que esté liderada por «una fuerza liberal y moderada». Y, añadió, Ciudadanos trabajará para que, en vez de una década, Sánchez solo permanezca en la Moncloa un mandato.

A modo de avanzadilla de su estilo oposición, Rivera acusó a Sánchez de «lavar la imagen de un terrorista» como Arnaldo Otegi por la entrevista que TVE realizó la semana pasada al dirigente abertzale.