El PSOE se abre a incorporar al Gobierno a «militantes» de Podemos

Iglesias, el pasado 24 de junio tras una reunión de Unidas Podemos con los sindicatos. :: Mariscal / efe/
Iglesias, el pasado 24 de junio tras una reunión de Unidas Podemos con los sindicatos. :: Mariscal / efe

Acota ese escenario a perfiles muy técnicos de reconocido «prestigio» y blande el 155 como impedimento para ir más allá con Iglesias

PAULA DE LAS HERASMADRID.

Pedro Sánchez dio ayer una vuelta de tuerca más al argumento empleado en los últimos días por los socialistas y por él mismo para rechazar la entrada de Unidas Podemos en un futuro Consejo de Ministros. El presidente del Gobierno en funciones no se limitó a hablar en genérico, como hasta ahora, de las discrepancias existentes entre ambos partidos sobre la crisis catalana, sino que advirtió de la posibilidad de tener que aplicar el artículo 155 de la Constitución en un plazo no demasiado largo de tiempo. «¿Unidas Podemos va a apoyar al Gobierno en (esa) situación hipotética, que yo no deseo?», esgrimió.

Iglesias estuvo en contra de la intervención de la comunidad autónoma en 2017 y su partido llegó incluso a recurrirla al Tribunal Constitucional, que recientemente avaló en dos sentencias la actuación del Gobierno de Mariano Rajoy. Sin embargo, en estas semanas de tira y afloja para la negociación de la investidura, la formación de izquierdas se ha comprometido a ser «leal» a la posición que pudiera mantener sobre cuestiones de esta índole el Ejecutivo del que formara parte. Y ayer Iglesias reiteró esa idea.

Sánchez dio a entender, no obstante, que no se fía de esas palabras. En una entrevista en TVE, hizo hincapié en que el escenario que puede abrirse en otoño, una vez que el Tribunal Supremo dicte sentencia contra los impulsores del 'procés' -a los que Iglesias califica de «presos políticos»- puede ser complicado. E insistió en que, ante esa eventualidad, necesitará una «cohesión» que no podría garantizar el Gobierno de coalición propuesto por Unidas Podemos. «Es un Gobierno que se va a paralizar por sus propias contradicciones internas», adujo.

A lo que sí abrió la puerta el presidente del Gobierno en funciones por primera vez, de manera relativamente explícita, sin embargo, es a incorporar a carteras que no respondan a «elementos centrales de la política de Estado» no ya a independendientes propuestos por la formación de izquierdas, sino a gente vinculada directamente con Podemos o sus confluencias, siempre que respondan a perfiles profesionales de «reconocido prestigio». «No tengo prejuicios con los militantes», llegó a decir. Fuentes gubernamentales apuntan que esa sería una oferta limitada a un par de ministros, es decir, que en ningún caso se aceptaría la proporcionalidad en función de los resultados electorales a la que apela Iglesias, y que tendría que tratarse de personas de caracter técnico o muy especializadas. Pero no sólo no aventuran nombres, sino que ponen en cuestión que en Podemos haya en estos momentos alguien que encaje en esa descripción.

Bloqueo

De momento, en todo caso, las conversaciones siguen bloqueadas. Sánchez anunció a primera hora que llamaría al secretario general de los podemistas para proponerle volver a empezar, reunir a sus equipos técnicos e ir avanzando en las propuestas que debería desarrollar el próximo Ejecutivo para después pasar a su composición. Iglesias se niega a seguir ese orden por el temor obvio a perder un elemento de presión que obligue al PSOE a ceder a la coalición y exige una «negociación integral». En torno a las cinco de la tarde, ambos hablaron por teléfono y constataron que nada ha cambiado. «Seguiremos intentándolo», escribió el jefe del Ejecutivo en un 'tuit'.

Quedan menos de quince días para la sesión de investidura y en el PSOE cunde más bien el desánimo. Iglesias se volvió a mostrar confiado en una entrevista en Antena 3 en que, si no es ahora, la situación se desencallará en septiembre, antes de que las Cortes queden automáticamente disueltas y el Rey convoque elecciones para el 10 de noviembre. «Estamos disponibles todo el mes de agosto para negociar, para transigir y para llegar a un acuerdo», aseveró.

Oficialmente, todos aseguran no querer una repetición de los comicios, pero es un escenario cada vez más posible.