Los presos del 'procés', recibidos como héroes al llegar a cárceles catalanas

Un grupo de independentistas aguarda la llegada de Forcadell a la cárcel de El Catllar. ::  Jaume Sellart / efe/
Un grupo de independentistas aguarda la llegada de Forcadell a la cárcel de El Catllar. :: Jaume Sellart / efe

Torra califica el traslado de «indecente y humillante» y reclama la puesta en libertad de los dirigentes encarcelados

CRISTIAN REINO

barcelona. Cinco meses después y tras ser juzgados en el Tribunal Supremo por un delito de rebelión, los presos secesionistas regresaron ayer a cárceles de Cataluña, a las que fueron trasladados en julio del año pasado. Oriol Junqueras, Raül Romeva, Jordi Turull, Jordi Cuixart, Joaquim Forn, Josep Rull y Jordi Turull ingresaron en la cárcel barcelonesa de Lledoners a primera hora de la tarde. Mientras que Dolors Bassa y Carme Forcadell fueron internadas en Puig de las Basses (Girona) y Mas d'Enric (Tarragona).

Los presos llegaron a Lledoners saludando a través de las ventanas de dos furgonetas de los Mossos. Sonrientes y con el pulgar en alto, devolvieron la bienvenida que les dispensaron cientos de personas que les esperaban con lazos amarillos, banderas esteladas y gritos a favor de su libertad y de la independencia. Fueron recibidos como héroes.

La imagen fue muy distinta a su llegada a los penales de Zaragoza, donde hicieron escala procedentes de Madrid, o en Brians II (Barcelona), donde se realizó el cambio de custodia. Hasta allí fueron en un autobús de la Guardia Civil. La Generalitat, titular de las competencias penitenciarias, quiso marcar distancias con el trato «humillante» e «indecente» que a su juicio Instituciones Penitenciarias del Estado ha dispensado a los presos durante el traslado desde Madrid que ha durado tres «incomprensibles» días, según Torra. Bassa y Forcadell, en cambio, viajaron en el día.

Las dos furgonetas Volkswagen en las que viajaban los siete presos al llegar a Lledoners no llevaban ningún distintivo de los Mossos. Iban sentados juntos y no en compartimientos individuales como en el furgón de la Guardia Civil. En la oposición, ya se temen «injustificados tratos de favor», como Ciudadanos cree que la Generalitat ha tributado al exdirigente de Convergència, Oriol Pujol, condenado por corrupción a dos años y medio de prisión y a quien la Generalitat concedió el tercer grado a los dos meses.

En Lledoners, pasaron la revisión médica y fueron ingresados en las celdas individuales y en los mismos módulos que ya ocupaban antes de viajar a Madrid. Los presos fueron trasladados a prisiones catalanas, después de que el Supremo rechazara su puesta en libertad al finalizar el juicio. Los dirigentes secesionistas, por tanto, conocerán en centros penitenciarios de la Generalitat la sentencia. Y la respuesta que el independentismo dará al fallo se cocinará entre Lledoners y la Generalitat. En la cárcel se articulará también la posición en la investidura de Pedro Sánchez.

Tras reunirse ayer mismo con los presos, Torra pidió su «libertad inmediata», reclamó una sentencia «absolutoria» y acusó al Estado de buscar la «venganza». El president anunció una «respuesta colectiva» al fallo judicial y se comprometió a «luchar sin descanso» por su liberación.