El presidente popular evita saludar a Garrido tras su fichaje por Ciudadanos

Dice que no le vio y éste le recrimina que «por encima de la política están las personas»

M. E. ALONSO

MADRID. La lista de invitados a la recepción oficial del día de la Comunidad de Madrid ya auguraba un encuentro incómodo. Y lo fue. El líder del PP, Pablo Casado, evitó saludar al expresidente madrileño, Ángel Garrido, sentado en primera fila junto a Esperanza Aguirre. Era el primer cara a cara entre los dos dirigentes después de que Garrido abandonara el barco popular a cuatro días del 28-A para enrolarse en Ciudadanos.

El que fuera el sucesor de Cristina Cifuentes pasó de golpe y porrazo de las listas populares a las elecciones europeas a integrarse en la candidatura autonómica del partido de Albert Rivera, donde ocupa el número trece. «Hay que dejar que las personas decidan dónde quieren estar», se defendió Garrido.

El presidente del Partido Popular llegó a la Real Casa de Correos flanqueado por sus candidatos a la Comunidad y al Ayuntamiento, Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida. Saludó a quienes se cruzaron a su paso y atendió a los medios de comunicación antes de ocupar su asiento reservado en el gran patio central. Fue en ese momento cuando Casado cruzó por delante de Garrido sin ni siquera mirarle y fue directo hacia la presidenta de la Asamblea, Paloma Adrados.

El dirigente conservador explicó después que simplemente no vio al expopular. «No tengo ningún problema en saludarle», insistió. «Por encima de la política, estamos las personas», le recriminó Garrido. Pero Casado no fue el único que no le saludó. Sus antiguos consejeros también pasaron varias veces por delante y no hicieron ni un amago de pararse con él.