Pedro Sánchez baraja convocar las elecciones generales para el 14 de abril, Domingo de Ramos

Pedro Sánchez durante su participación este fin de semana en la presentación de la candidatura a la alcaldía de Santander de Pedro Casares./EP
Pedro Sánchez durante su participación este fin de semana en la presentación de la candidatura a la alcaldía de Santander de Pedro Casares. / EP

El jefe del Ejecutivo asume que sus cuentas no saldrán adelante el próximo miércoles, abre la 'precampaña' y acusa a las «derechas» y a los independentistas de ser «compañeros de cama»

IGNACIO TYLKO | EFE

Nerviosismo por el resultado que obtenga en unas elecciones que tendrá que convocar si, como él mismo asume, no consigue sacar adelante los Presupuestos, preocupación por el hecho de que las «derechas» tomen la calle y puedan liderar la iniciativa política... Por una razón u otra o por una combinación de todas, el caso es que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, contestado en las últimas semanas desde su propio partido, ha sorprendido este lunes con tres tuits consecutivos que condimentan aún más el sabroso debate político, denotan su inquietud y dan por hecho el adelanto de unos comicios generales que podría convocar el 19 de febrero y se celebrarían el 14 de abril, Domingo de Ramos.

Primero, Sánchez ha tratado de trasladar un mensaje de firmeza e ideas claras, con una reflexión que pretende ser inequívoca. Sánchez ha utilizado las redes sociales para insistir en que la «independencia de Cataluña ni es constitucional ni la quiere la mayoría de los catalanes». Dicho lo cual, el jefe del Ejecutivo ha enfatizado que la «mayoría está con el autogobierno, la convivencia, el diálogo y la Constitución». Y a quienes le reprochan sus supuestos bandazos políticos con tal de seguir en la Moncloa, Sánchez les recuerda que siempre ha defendido ese ideario, «tanto en la oposición como ahora en el Gobierno».

A continuación, el presidente del Gobierno sitúa en el mismo frente a los independentistas catalanes y a lo que denomina las «derechas». Acusa a los dos sectores de estar más empeñados en intentar sacar réditos electorales de la disputa que en ejercer una oposición crítica, pero con propuestas y alternativas constructivas y de calado.

Ironiza Sánchez a cuenta de que, a su juicio, «la política hace extraños compañeros de cama». "El independentismo votará en contra de unos Presupuestos sociales buenos para Cataluña, y las derechas en contra de unos Presupuestos sociales buenos para España", remarca. Tras esta curiosa conclusión, el presidente lanza una pregunta con la respuesta incluida entre los interrogantes: «¿No será que viven mejor en la confrontación que en las soluciones?»

Expuestas las premisas de que la mayoría de los catalanes desea fomentar el diálogo sin salirse del marco constitucional y de que el independentismo y las "derechas" convergen en su radicalización, Sanchez completa el silogismo con un tercer tuit con el que trata de reforzar los argumentos positivos sobre el porqué de su moción de censura que ganó para descabalgar a Mariano Rajoy. Una iniciativa que precisó de los votos de la izquierda más radical y de partidos de corte soberanista.

"Ni unos ni otros han entendido lo que supuso la moción de censura: la puesta en pie de una España moderada, cabal y progresista que quiere conquistar su futuro y no regresar al pasado", ha puesto de relieve Sánchez en el tercero de sus mensajes encadenados. En resumen, Sánchez asumía con estos mensajes que PP y Ciudadanos, por un lado, y ERC y PDeCat, por otro, votarán en contra de las cuentas del Estado este miércoles.

Minutos después de estas manifestaciones, trascendió, curiosamente que Sánchez ya baraja el 14 de abril para las elecciones generales, apenas un mes y medio antes de los comicios europeos, municipales y autonómicos del 26 de mayo. Así lo informó Efe, citando fuentes del Ejecutivo.

Esa posible convocatoria, obligaría al Gobierno a disolver las Cortes y convocar las elecciones la semana que viene, el próximo 19 de febrero, para cumplir los 54 días que establece la ley. La posibilidad de un "superdomingo" electoral para el 26 de mayo también ha planeado en el horizonte aunque cuenta con destacados detractores entre las propias filas socialistas.

Los barones del PSOE prefieren acudir a las urnas bajo una estricta perspectiva territorial, sin tener que añadir como ingredientes electorales los aspectos más delicados de la vida política nacional, como la crisis territorial en Cataluña.