El Open Arms acusa a Sánchez de «ponerse de perfil» al no activar la mediación de la UE

El Open Arms, el pasado junio en aguas italianas. :: r. c./
El Open Arms, el pasado junio en aguas italianas. :: r. c.

El ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, insta a España a acoger a los 151 migrantes rescatados en Ibiza o Formentera

A. A.

madrid. La nueva crisis migratoria a causa de los rescates en el Mediterráneo del Open Arms ha abierta una guerra de declaraciones entre el Gobierno y la ONG española. Madrid insiste en que, tal y como señala la ley del mar, las 151 personas que viajan a bordo del buque desembarquen en el puerto seguro más cercano, que en este caso corresponderían a Italia y Malta. Pero ambos países mediterráneos se niegan a acoger a los migrantes. El ministro italiano del Interior, Matteo Salvini, insiste incluso en que, al margen de lo que diga la legislación internacional, el Open Arms ponga rumbo a Ibiza o Formentera.

Frente a la petición de la ONG para que el Ejecutivo de Pedro Sánchez se implique a fondo en una solución de carácter europea, España insiste en colocar la pelota en el tejado de Roma. A la vez, defiende su posición frente a quienes denuncian la supuesta poca sensibilidad del Gobierno socialista. El fuego lo abrió José Luis Ábalos el domingo en una entrevista en 'El País'. «Me molestan los abanderados de la humanidad que no tienen que tomar nunca una decisión», señaló el ministro de Fomento antes de recordar que Salvamento Marítimo rescata a decenas de miles de personas al año en las aguas de vigilancia española. Las palabras de Ábalos cayeron como un jarro de agua fría en la ONG. Su fundador, Òscar Camps, recordó al número tres del PSOE que su organización se enfrenta a sanciones millonarias y hasta de cárcel por realizar tareas de rescate, tras la reforma legislativa impulsada por Salvini en Italia. «Ponemos en peligro el patrimonio de nuestras familias, porque las multas son inasumibles; la libertad porque podemos acabar en la cárcel y nuestros títulos profesionales; fíjese si no tomamos decisiones para desobedecer una especie de decreto que nos impide rescatar», señaló Camps.

El fundador de la ONG incluyó ayer a Pedro Sánchez en sus críticas, al que acusó de ponerse de perfil en esta crisis. En concreto,el Open Arms reclama desde hace días que España active la maquinaria europea para que los migrantes, la mayoría de ellos ya desde once días embarcados, puedan ser repartidos por distintos países, como ya ha sucedido en situaciones similares. Desde Bruselas se sigue la situación del Open Arms con atención, aunque sin inmiscuirse de lleno. «No hemos recibido una petición formal de ningún país en este momento para iniciar la coordinación, pero hemos contactado con los Estados miembros para explorar posibles opciones en caso de una potencial futura reubicación voluntaria de la personas en el navío», informó un portavoz comunitario.

Problemas de salud

Mientras llega una solución, la situación a bordo del Open Arms se hace cada día más insostenible. Desde el domingo, Malta ha accedido a evacuar a su territorio a ocho personas por motivos de salud. Preocupa sobre todo la situación de los 31 menores. También se presta especial atención a las secuelas psicológicas que presentan muchos de los rescatados a causa de las violaciones y abusos que padecieron durante su estancia en Libia.

Si la situación se vuelve desesperada o corre peligro la vida de algún rescatado, la ONG ya ha anunciado que se dirigirá al puerto italiano de Lampedusa, pese a las amenazas de Salvini. El ministro italiano ha sacado a relucir su faceta más antiinmigración ante un eventual adelanto electoral en el país transalpino que espera le convierta en el nuevo primer ministro.