El mundo del esquí recuerda con cariño el legado de Blanca Fernández Ochoa

La estación de Sierra Nevada fue, durante mucho tiempo, como una segunda casa para Blanca Fernández Ochoa. Allí consiguió sus primeros triunfos sobre los esquís y se entrenó muchas veces. Le preparaban las pistas solo para ella y le abrían los remontes cuando los necesitaba para que se convirtiese en la campeona que recordamos hoy. Un vínculo muy especial que mantenía también con Candanchú. Muchas competiciones sobre esas montañas y muchos amigos que han sufrido estos días de búsqueda en la distancia.-Redacción-