Una llamada de Kenia y el 'running' nocturno

Imagen de archivo de la primera detención de 'Ternera' en 1989. :: efe/
Imagen de archivo de la primera detención de 'Ternera' en 1989. :: efe

El exjefe de la banda había conseguido burlar a las fuerzas de seguridad en los últimos años gracias a un enigmático chivatazo y a su destreza para desenvolverse en la clandestinidad

ÓSCAR B. DE OTÁLORA MADRID.

La detención de 'Josu Ternera' se había convertido en uno de los grandes objetivos en la lucha contra la banda ante su demostrada capacidad para escapar sin dejar rastro y desaparecer en el último minuto. La adaptación de José Antonio Urrutikoetxea a la vida en la clandestinidad le permitió evitar redadas en las que fueron detenidos sus compañeros en la cúpula. Pero en las fugas de un personaje tan sinuoso, en especial en los últimos años, cuando la propia ETA le apartó de las negociaciones con el Gobierno socialista, han intervenido otros factores más oscuros.

La llamada africana

La fuga más extraña de 'Josu Ternera' se produjo en 2016, cuando una persona de su entorno recibió una llamada en la que se le avisaba de que había sido detectado por la Policía y debía escapar. En ese momento la banda ya había anunciado el fin de la violencia pero todavía tenía pendiente el desarme. La llamada era conocida puesto que se divulgó en 2017 durante un juicio en París. Este periódico ha podido saber que ese aviso se realizó desde un teléfono ubicado en Kenia -bien porque fuera una comunicación realizada desde ese país africano o por algún tipo de desvío tecnológico-. Este hecho permitía al autor del chivatazo estar fuera de los sofisticados sistemas europeos para rastrear comunicaciones.

Philip Lassalle, 'Tintín'

La conversación con el comunicante anónimo no dejaba lugar a dudas. Una persona que hablaba en español y decía llamarse Carlos Alberto relató: «Tengo malas noticias para ti (...) eh, te digo esto porque se le ha dicho del lugar habitual que están... están detrás de vosotros (...) además creo que estáis pillados, localizados... Me ha hablado de algo, de un local y... y bueno un comentario más pero ya hablaremos. Entonces, eh... veamos... con el fin de no mezclar las cosas y que nadie encuentre cosas que no... cuando terminemos la conversación haces (...) eh coges tu teléfono y el chip, el que utilizas para hablar conmigo y los tiras, ¡ahora!». Quien escuchó el mensaje fue Philip Lasalle, 'Tintín', un exetarra y hombre de confianza de 'Ternera' que había trabajado como proveedor de armas.

Baliza en el coche

'Ternera' desapareció tras la llamada teléfónica. La desazón de las fuerzas de seguridad fue máxima, ya que daban por hecho que le arrestarían. La compañera del etarra, Anges Cèrlo, denunció en 2017 que había encontrado una baliza de seguimiento en su coche, lo que indicaba que la búsqueda seguía activa.

Carrera antes del amanecer

Otra de las fugas más recientes de 'Ternera' tuvo lugar el 16 de abril de 2013, cuando los investigadores localizaron una vivienda de la localidad de Durban Sur-Azire, en el sur de Francia, en la que se ocultaba el dirigente etarra. Urrutikoetxea logró eludir el cerco policial.

Vigilancia mientras corría

'Ternera' salía todos los días a correr antes del amanecer. La hora no era casual. Sabía que la legislación francesa impide realizar detenciones en domicilios por la noche. Sus carreras no eran solo por salud. El etarra aprovechaba el 'running' para inspeccionar las inmediaciones de la vivienda en busca de signos de una posible redada. Aquel día los encontró. Nunca regresó a esa vivienda.

A tiros y campo a través

La primera fuga de riesgo de 'Josu Ternera' tuvo lugar el 30 de septiembre de 1987, en el pueblo francés de Saint Pée sur Nivelle. Las fuerzas de seguridad rodearon el chalé en el que se ocultaba la cúpula de ETA y se disponían a asaltar la vivienda cuando Urrutikoetxea salió por la puerta armado y comenzó a realizar disparos al aire, sin dejar de correr hacia un bosque cercano. Al parecer, el terrorista había escuchado los ladridos de los perros policía. Mientras escapaba monte a través, el dirigente etarra Iñaki Pikabea intentó sin éxito fugarse en un automóvil. 'Ternera' fue detenido dos años después cuando abandonaba una vivienda en la que se había reunido con el entonces eurodiputado de HB Txema Montero. El terrorista conducía una moto e iba acompañado de Agnes Cérlo. Disparó contra los agentes, pero éstos consiguieron reducirle.