JxCat pretende hacer presidente a Puigdemont pese a los recelos de ERC

La Cámara celebrará mañana un pleno para reconocer los derechos del expresident, Sànchez y Turull a ser investidos

CRISTIAN REINO BARCELONA.

La detención de Carles Puigdemont y el procesamiento y encarcelamiento de cinco exconsejeros vuelve a situar la legislatura catalana en la casilla de salida. JxCat y la CUP apuestan por la respuesta más contundente posible, mantener el bloqueo y redoblar el desafío al Estado con un nuevo intento de investidura de Carles Puigdemont, a pesar de que el Constitucional ya dejó claro que no es posible la elección a distancia. «Hay que ver cómo le hacemos presidente, no símbolico sino de verdad», afirmó ayer Elsa Artadi, portavoz de JxCat.

Los neoconvergentes cuentan en este punto con la complicidad de la CUP y también de la ANC, pero no de Esquerra. El presidente del Parlamento, Roger Torrent, ya enfrió el domingo esta posibilidad después de que miles de personas lo pidieran en las manifestaciones celebradas en las principales ciudades catalanas, y Esquerra ratificó ayer que ese no es su plan. No rechazó la investidura de forma explícita, pero tomó la suficiente distancia. «Su propio abogado dice que la prioridad es su defensa personal, y estamos permanentemente en contacto con su partido y su entorno. La prioridad ahora es que salga libre», expresó el portavoz republicano, Sergi Sabrià.

Esquerra no quiere volver al escenario de intentar investir a Puigdemont. Torrent ya cerró esa posibilidad el pasado 30 de enero, cuando suspendió el pleno de investidura de Puigdemont después de que el Constitucional advirtiera de que no es posible la elección presidencial sin el candidato presente. El PDeCAT evitó ayer las disensiones con JxCAT, pero su prioridad también es formar un gobierno efectivo cuanto antes, algo que con Puigdemont no es posible.

Que se libere a los presos

En cualquier caso, Torrent convocó para mañana un pleno en la Cámara catalana en el que se votarán, entre otras, dos propuestas de resolución de JxCat, Esquerra y la CUP para que el Parlamento exija la liberación de los presos y para que adopte «todas las medidas necesarias para garantizar» los derechos políticos y de investidura de Puigdemont, Jordi Sànchez y Jordi Turull. Sería una resolución de restitución moral de los derechos de Puigdemont a ser investido. Y es que los independentistas partidarios de reelegir al expresidente preso en Alemania creen que ahora, a diferencia del 30 de enero, concurren «elementos nuevos» que permiten hacer pensar que la investidura sería posible.

Se aferran a una resolución del Comité de Derechos Humanos de la ONU, que el viernes instó a España a «tomar todas las medidas necesarias para garantizar que Jordi Sànchez puede ejercer sus derechos políticos». Tan convencidos están en el secesionismo con el nuevo escenario, que el abogado del expresidente de la ANC abrió asimismo la puerta a que Sànchez pueda volver a postularse como candidato.

El presidente de la Cámara catalana, en cambio, está más centrado en liderar la formación de un frente común soberanista para defender la democracia y contra la represión que ha acercado a Catalunya en Comú al bloque secesionista, aunque los comunes ciñen su apoyo a la defensa de los presos y descartan el repaldo para la investidura de un candidato de JxCat. Torrent inició ayer los contactos para formar un «frente social y democrático por los derechos y las libertades» con los sindicatos y las organizaciones empresariales.

 

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