JxCat y ERC apartan a Iceta del Senado y vuelan los puentes de diálogo con los socialistas

Iceta abandona su escaño tras el pleno. :: Toni Albir / efe/
Iceta abandona su escaño tras el pleno. :: Toni Albir / efe

El líder del PSC corta con los independentistas hasta que se celebren nuevas elecciones y haya otro presidente de la Generalitat

CRISTIAN REINO

barcelona. Miquel Iceta no será el próximo presidente del Senado. En una decisión inédita en 40 años de democracia, la Cámara catalana, con los votos negativos de JxCat, ERC y la CUP, vetó la designación del líder del PSC como senador autonómico y frustró la intención del presidente del Gobierno de que un catalán presidiera la Cámara alta. Nunca antes el Parlament había bloqueado la elección de un senador, pero en esta ocasión se han metido por medio la campaña electoral y la pugna eterna que libran JxCat y ERC, que les impide avanzar hacia la normalidad política.

Los grupos secesionistas justificaron su decisión en el hecho de que Iceta apoyó el 155 y que esta semana avisó con que volvería a aplicarlo. Pero la argumentación sonó a excusa para salir del paso, pues en plena vigencia del 155 facilitaron la elección como senadores de Lorena Roldán, de Ciudadanos y de Xavier García Albiol, del PP. En la votación de ayer, el PSC solo contó con el respaldo de los comunes. Populares y liberales se abstuvieron.

Desde las filas socialistas la reacción fue enérgica. Miquel Iceta habló de actitud «sectaria», «beligerante» y «hostil» por parte de los grupos secesionistas y avisó de que el veto tendrá consecuencias, ya que «dificultará la relación entre partidos» y «enrarecerá» el inicio de la legislatura en España. «Es difícil que todo siga igual», advirtió. Su mano derecha, Eva Granados, afirmó que los independentistas han hecho «saltar por los aires los puentes». «Vetar a Iceta es ir contra la esencia del diálogo», dijo.

Recurso al Constitucional

El enfado en las filas socialistas era ayer mayúsculo. En público y en privado. De puertas adentro, fuentes socialistas señalaban que se ha abierto la «caja de Pandora» en la Cámara catalana y cargaron contra Esquerra y JxCat. «No les interesa un presidente del Senado dialogante porque les desarma toda su retórica», afirmaron.

Pedro Sánchez planteó la presidencia del Senado de Miquel Iceta como un mensaje de distensión. En cambio el independentismo ha desdeñado el guiño reduciéndolo a la categoría de irrelevante y de márketing político. El presidente del Gobierno afirmó días atrás que los independentistas «no son de fiar» y aseguró que el bloqueo al líder del PSC supondría un mal inicio para la legislatura. Ayer acusó a los grupos secesionistas de vivir en el conflicto y de no querer soluciones. «Pero les voy a dar una mala noticia: soluciones habrá, convivencia habrá, fraternidad habrá», señaló desde Las Palmas de Gran Canaria. A pesar de la decepción, no del enfado ni de la sorpresa, Iceta se reafirmó en su propósito de construir puentes con el secesionismo. Pero eso sí, aseguró que el diálogo con las fuerzas independentistas solo será posible tras una nuevas elecciones catalanas.