La izquierda coloca a los de Abascal en el gallinero del Congreso y premia al PNV

Vox recurrirá el nuevo mapa del hemiciclo y Ciudadanos tampoco lo descarta tras ser desplazado del centro a la derecha, con el PP

M. E. A.

madrid. El PSOE a la izquierda, Unidas Podemos y PNV en el centro, Ciudadanos y PP a la derecha, y Vox al gallinero. Así ha quedado la ubicación de los escaños para esta legislatura que acordó ayer la Mesa del Congreso y que enervó a las tres formaciones de centro derecha porque en ningún momento se les consultó el nuevo mapa de la Cámara. Los representantes populares en la Mesa, Ana Pastor y Adolfo Suárez Illana, incluso se negaron a votar.

El PSOE y Unidas Podemos hicieron valer su mayoría en este órgano de gobierno para desplazar al partido de Santiago Abascal a la última bancada del hemiciclo, justo detrás de Esquerra Republicana y con EH Bildu como vecino. «Se nos ha humillado pero no serán capaces de apagar nuestra voz», aseguró la secretaria general del grupo parlamentario de Vox, Macarena Olona, que anunció su intención de recurrir la disposición de los asientos, al igual que Ciudadanos.

En el boceto diseñado por el PSOE y Unidas Podemos, los socialistas se han reservado el ala izquierda del hemiciclo, su lugar habitual, desplazando a la formación morada a la bancada central y con cuatro asientos en primera fila para Pablo Iglesias y tres colaboradores. A su lado, los nacionalistas vascos, que tendrán seis asientos privilegiados, tres en la fila detrás del Gobierno. Una ubicación «de honor», en opinión de la nueva portavoz de Ciudadanos, Inés Arrimadas, como un «premio por su lealtad» para darles «en los despachos lo que no se ha ganado en las urnas».

El desplazamiento de Ciudadanos del centro del hemiciclo a la derecha, con el PP como vecino, no es casual. PSOE y Unidas Podemos quieren que se visualice el giro conservador del partido de Albert Rivera.