La investidura de Ximo Puig eleva la presión de Podemos

La formación de Pablo Iglesias ocupará una vicepresidencia en el Ejecutivo valenciano, que compartirá con PSOE y Compromís

A. A.

madrid. La investidura este jueves del socialista Ximo Puig con los apoyos de Compromís y Podemos ha dado munición a los dirigentes de este último partido para exigir a Pedro Sánchez «un gobierno a la valenciana» o, lo que es lo mismo, de coalición.

La formación morada, que ostentará una vicepresidencia en la nueva Generalitat, lleva semanas poniendo como ejemplo la alianza liderada por Puig y Mónica Oltra la pasada legislatura autonómica. Además de compartir Ejecutivo, PSOE y Compromís se repartieron la gestión diaria de cada consejería al intercalar los altos cargos de una y otra formación.

Esto es justo lo que quiere Iglesias para el Gobierno central. Podemos se contenta con una representación modesta en el Consejo de Ministros y al frente de departamentos con contenido social. Pero también aspira a ocupar subsecretarías o dirección generales allí donde uno de sus miembros no dirija la cartera en cuestión.

Irene Montero insistió en esta idea este jueves. «El modelo de Valencia también puede replicarse en España», dijo la portavoz parlamentaria. No obstante, la número dos de Podemos destacó que los primeros pasos en la negociación que iniciaron de forma oficial Iglesias y Sánchez el pasado martes deben de girar en torno al contenido del acuerdo, para después hablar sobre quién desempeña cada una de las responsabilidades del próximo Ejecutivo. «Los cargos son lo último de lo que hay que hablar», zanjó Montero. ç

Pablo Echenique opinó en la misma dirección. «Si miras el acuerdo de la Comunidad Valenciana, las fuerzas que apoyan el gobierno participan en proporción equivalente a lo que la gente ha votado en las urnas, y además no ha habido ningún tipo de veto entre partidos», destacó el nuevo encargado en Podemos de velar por el cumplimiento de los pactos que se suscriban con los socialistas.