«Tenemos que intentarlo. Hablamos, no te preocupes»

Además de tomar posesión de su escaño y saludar a compañeros, Oriol Junqueras tuvo tiempo de charlar en el hemiciclo con el presidente del Gobierno antes de volver a la prisión de Soto del Real. Fue breve, uno de pie y otro sentado. «Tenemos que hablar», reclamó a Pedro Sánchez. «Tenemos que intentarlo», añadió. «Hablaremos, no te preocupes», contestó el jefe del Ejecutivo. La breve charla tuvo lugar durante la votación de los vicepresidentes y secretarios de la Mesa del Congreso. Junqueras volvía con Gabriel Rufián a su escaño por las escaleras que pasaban junto al asiento del presidente. Era la segunda vez que ambos se cruzaban tras un frío saludo inicial. Cuando el político encarcelado pasó a su vera, Sánchez le preguntó cómo estaba. La respuesta de Junqueras fue lacónica. «Tenemos que hablar». El trasiego de diputados por el pasillo entorpecía el cara a cara, pero prosiguió unos pocos segundos. Aunque algunos dirigentes del PP criticaron la «concesión», fuentes de la Moncloa lo enmarcaron dentro de la «pura cortesía parlamentaria».