Inés Madrigal no fue un bebé robado

La mujer que llevó a juicio al primer doctor por esta trama encuentra a su familia biológica y explica que su madre la entregó de forma voluntaria

ISAAC ASENJO

MADRID. Inés Madrigal ha logrado completar el puzzle de su vida a falta de la pieza que jamás podrá ver: la de su madre biológica, fallecida en 2013 y de nombre Pilar. Nunca supo si lo que dio a luz era niño a niña, pero sí que jamás lo volvería a ver. La mujer que consiguió enjuiciar el primer caso de bebés robados en España ha encontrado después de 32 años a su familia. Tiene cuatro hermanos de sangre, tres hombres y una mujer, todos residentes en España. Lo consiguió gracias a un banco de ADN americano que la puso en contacto con un primo segundo que reside en Alemania y le comunicó que uno de sus hermanos biológicos también la estaba buscando. «Sabían de mi existencia y han hecho todo lo posible por encontrarme. Ahora sé de dónde soy y de dónde vengo», dijo ayer, emocionada.

La familia quiere permanecer por ahora en el anonimato y ha sido ella la que convocó a los medios de comunicación para dar a conocer las últimas novedades de un caso al que tanto la protagonista como la Fiscalía Provincial de Madrid han dado una vuelta de tuerca.

El Ministerio Público anunció que Madrigal no es un bebé robado y explicó en un comunicado que el pasado 21 de marzo la propia afectada comunicó a la Fiscalía de forma oral y escrita que había contactado con sus verdaderos hermanos por parte de madre y con una tía carnal, quienes le habían confirmado que fue dada en adopción por su madre «de forma voluntaria».

Madrigal corroboró ayer este extremo y manifestó que ella no fue una niña robada, sino que fue dada en adopción. «Por lo que he podido averiguar, mi madre sí sabía antes de dar a luz que tras el parto me iban a apartar de su lado», explicó, matizando que eso no quiere decir que «el doctor Vela no sea culpable de delitos recogidos en el Código Penal y en el código moral de todos nosotros», detalló.

«El doctor Vela se creía Dios»

Nacida en junio de 1969 en la extinta Clínica San Ramón de Madrid, Madrigal criticó ser un «regalo» del ginecólogo Eduardo Vela, al que consiguió sentar en el banquillo en 2018 con 86 años y resultó absuelto de los delitos de detención ilegal, suposición del parto y falsedad documental al sentenciar el tribunal que habían prescrito. «Conmigo el doctor Vela pagó un favor, como quien regala un cachorro de perro a un niño. Se creía Dios, igual que 'sor María'. Hacían y deshacían a su antojo», relató.

Tras conocer la absolución, su abogado anunció que irían igualmente en casación al Tribunal Supremo para unificar los criterios sobre la prescripción delictiva. No obstante, en la Fiscalía consideran que el citado recurso debe resolver el desaguisado que ha supuesto conocer que la afectada no fue secuestrada sino que fue entregada en adopción.

Madrigal criticó la precariedad de la base de datos de ADN españoles así como los laboratorios que hacen este tipo de gestiones. Aseguró que éstas no detectaron nunca el parentesco entre ella y su hermano Fran pese a contar con información biológica de éste. «Ni siquiera el banco del Instituto Nacional de Toxicología hubiera servido», afirmó. Contó que tiene un gran parecido físico con el más joven y es «un calco» de su madre biológica. Sus hermanos la vieron en televisión y el más pequeño dijo: «La tengo, la he encontrado».