El independentismo consuma su fractura en la Diputación de Barcelona

La socialista Nuria Marín, tras se elegida presidenta de la Diputación de Barcelona. :: Quique García / efe/
La socialista Nuria Marín, tras se elegida presidenta de la Diputación de Barcelona. :: Quique García / efe

El pacto entre JxCat y PSC permite la elección de la socialista Núria Marín como presidenta y excluye a Esquerra

CRISTIAN REINOBARCELONA.

La alcaldesa socialista de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona), Núria Marín, miembro de la ejecutiva federal del PSOE, fue ayer investida presidenta de la Diputación de Barcelona, con los votos del PSC y JxCat. Aunque los postconvergentes y Esquerra negociaron hasta última hora para tratar de articular una mayoría alternativa, JxCat respetó el pacto que había suscrito con los socialistas y consumó su apoyo a Marín. Por primera vez desde hace siete años, en que arrancó el proceso secesionista, la alianza entre JxCat y ERC saltó por los aires, en este caso en una entidad del calado de la Diputación (tercera institución de Cataluña).

«Habrá un antes y un después» en nuestras relaciones, avisaron los republicanos. Algo empieza a moverse en la Cataluña de la era del post-'procés'. Hasta la fecha, solo ERC había iniciado el giro hacia una política más pragmática, asumiendo que la independencia exprés que se había vendido estos últimos años no será posible. Desde ayer, y con su apoyo a los socialistas, también JxCat, con Carles Puigdemont y Quim Torra a la cabeza, empieza a frenar y a aceptar la realidad autonómica. JxCat y ERC ya se preparan para la gran batalla de las elecciones catalanas. La elección de Marín agrava la crisis en el independentismo. Ambos socios se acusan de ser los responsables de la situación, tras 14 meses de legislatura en que los choques han sido constantes. El próximo encontronazo se producirá cuando tengan que pactar la respuesta a la sentencia del Supremo. La crisis difícilmente se llevará por delante al Gobierno catalán antes del fallo. Pero sí deja la legislatura en el tiempo de descuento.

«Decepción. Se consuma el error. JxCat regala la presidencia al 155. La Diputación no tendrá presidente independentista», afirmaron desde ERC, que pidieron explicaciones a sus socios y avisaron de consecuencias en el Govern. JxCat evitó la réplica. La asuencia de dirigentes de la formación neoconvergente durante el pleno de la Diputación fue la prueba del nueve de que su integrantes estaban más bien avergonzados del pacto suscrito hace días con los socialistas y consumado ayer.

«Traidores»

Se quebró la unidad entre JxCat y ERC y también entre el independentismo civil y el institucional. A las puertas de la sede de la Diputación, varios centenares de personas se manifestaron contra JxCat y ERC. Una parte del independentismo se ha instalado en un nivel tan alto de irracionalidad que hasta Puigdemont, que pasa por ser el enemigo público número uno del Estado español, es presentado ya como un 'botifler' (traidor). «Pujol y Mas entregan la Diputación al PSC. Y a cambio, los socialistas apoyarán a JxCat en la Generalitat tras la próximas elecciones», afirmaba un destacado activista secesionista.

Un exalto cargo de la Generalitat, apartado de la primera línea, confesaba en medio de la protesta que quizá la mejor noticia del día era que la manifestación de la ANC había pinchado. Según los manifestantes, todos son «botiflers», pues han pactado con los del 155 (el PSC). «No os votaremos», «queremos la independencia, no las sillas», «no tenéis vergüenza, no tenéis dignidad», gritaron.