Imputados tres policías por una de las actuaciones más polémicas del 1-O

Agentes de la Policía Nacional abandonan el hotel en el que estaban alojados en Pineda de Mar, Cataluña, donde se encontraban por el referéndum catalán. /Albert Gea (Reuters)
Agentes de la Policía Nacional abandonan el hotel en el que estaban alojados en Pineda de Mar, Cataluña, donde se encontraban por el referéndum catalán. / Albert Gea (Reuters)

El juez considera «peligrosa y desproporcionada» su intervención

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

La decena de vídeos sobre aquella actuación de las Unidades de Intervención de la Policía (UIP, antidisturbios) se hicieron virales en cuestión de minutos. Las imágenes todavía se hicieron más populares después de que una mujer, Marta T., en un audio que se distribuyó por las redes, asegurara (aunque luego rectificó) que los agentes le había roto «todos los dedos» de una mano en aquel desalojo el 1-O. Ahora, esos vídeos grabados en las escaleras de entrada del colegio Pau Claris de Barcelona el día del referéndum secesionista han servido al titular del Juzgado de Instrucción número 7 de la ciudad condal para imputar a tres agentes de la Policía Nacional por delitos de lesiones y contra la integridad moral.

Según el instructor, las imágenes grabadas por los propios congregados en la escalinata no dejan lugar a dudas de que los tres funcionarios actuaron de forma «claramente desproporcionada», «indiscriminada» e «incluso peligrosa» en el desalojo. Se da la circunstancia de que uno de estos funcionarios ya había sido llamado a declarar como investigado junto a otro funcionario por otro desalojo del 1-O, el que tuvo lugar en la Escuela Mediterrànea de Barcelona. Por el momento, el juez no ha fijado fecha para los interrogatorios.

En los vídeos que han servido al instructor como prueba de cargo contra los UIP se aprecia cómo los agentes lanzan escalera abajo sin demasiadas contemplaciones a varios de los congregados, entre ellos a Marta T., para despejar la zona. Precisamente, el antidisturbios que forcejeó con esta mujer es uno de los policías imputados.

En otra de las grabaciones otro de los funcionarios, que no ha sido identificado, lanza lo que el magistrado define como «patada voladora» (una patada al tiempo que saltaba desde los escalones superiores hacia los congregados). Una maniobra, afirma el juez, que pudo «causar gravísimas lesiones a algún ciudadano».

El magistrado considera que aquella patada no tenía sentido alguno. «Tampoco se explica el motivo por el que los ciudadanos que se encuentran en las escaleras son lanzados, sin miramiento alguno, hacia afuera, pudiendo resultar también gravemente lesionados tanto ellos como las personas que están más abajo», insiste el instructor.

En esta misma causa la Fiscalía había pedido la declaración como investigada de Marta T. Sin embargo, el magistrado entiende que la mujer no realizó «ninguna acción delictiva» en la oposición al desalojo.

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