Iglesias ofrece a Sánchez una coalición «claramente» liderada por el PSOE

El secretario general de Podemos niega la «debacle esperada» el 28-A y defiende que se ha logrado ser decisivo en el próximo Gobierno

ANDER AZPIROZ

madrid. «Toca hacer autocrítica. Nuestras disputas internas las hemos gestionado de manera deficiente, por no decir vergonzosa, y en algunos momentos hemos parecido un partido más que luchaba por sillones». Pablo Iglesias se dirigió este lunes por primera vez tras las elecciones generales a su Consejo Ciudadano, el máximo órgano de Podemos entre asambleas. Pese a comenzar con la asunción de errores propios, el secretario general describió un vaso más que medio lleno tras el 28-A.

Reconoció el indiscutible retroceso de su coalición, que se dejó por el camino 25 diputados, pero negó que se haya producido «la debacle esperada». Y no lo ha sido porque, «gracias al trabajo colectivo», Unidas Podemos ha protagonizado su «mejor» campaña electoral, la primera, además, que no está diseñada por su exnúmero dos Íñigo Errejón. Para levantar aún más la moral en sus filas ante las municipales, autonómicas y europeas, Iglesias dio por cumplido el objetivo que su candidatura se marcó al inicio de la campaña, que era lograr la suficiente fuerza parlamentaria para participar en el próximo Gobierno. Misión cumplida, vino a decir.

El líder de Podemos realizó ante la cúpula de su partido una encendida defensa de la coalición gubernamental que ya propuso en la misma noche electoral a Pedro Sánchez, y que volverá a poner sobre la mesa en la reunión que ambos mantendrán hoy en la Moncloa. Lo hizo en el mismo día en que la federación andaluza, controlada por la anticapitalista Teresa Rodríguez, mostró su rechazo a un acuerdo global con el PSOE y apostó por ofrecer tan solo un apoyo externo, similar al que las fuerzas más a la izquierda del Parlamento portugués dan al primer ministro socialista Antonio Costa. Iglesias evitó entrar en debates internos y recalcó que, en todo caso, serán los inscritos de Podemos los que tengan la última palabra sobre el papel que desempeñarán sus diputados la próxima legislatura.

La federación andaluza se desmarcó y rechaza cualquier acuerdo global con los socialistas

Poderes financieros

El candidato de Unidas Podemos desgranó los motivos por los que su coalición debe desempeñar responsabilidades en el próximo Ejecutivo. El primero de su lista responde al apoyo que ya han mostrado en público la CEOE, el Banco de Santander o medios financieros internacionales a un acuerdo entre PSOE y Ciudadanos. «Es posible cambiar las cosas desde el Gobierno y por eso los poderosos no quieren que lleguemos a él», justificó ante los suyos.

No vale la fórmula de un gabinete del PSOE en solitario por el que suspiran en la sede de Ferraz. Iglesias advirtió de que, sin nadie que les controle, los socialistas pactarán con la derecha en materia de pensiones, de los límites a los precios abusivos al alquiler o de poner coto al oligopolio de las grandes eléctricas, mientras que Sánchez solo buscaría a Unidas Podemos para sacar adelante medidas sociales simbólicas.

Tiró de pragmatismo para dar una segunda justificación de su postura. Recordó que la derecha suma 149 escaños frente a los 123 del PSOE, que pasarían a 165 si Sánchez sumase los 42 de su coalición. Más que suficiente para gobernar cuatro años con el apoyo externo de fuerzas independentistas y nacionalistas.

Iglesias adelantó que hoy pedirá al presidente del Gobierno un diálogo «sosegado, sin líneas rojas y con la verdad por delante». Habló de reiniciar una relación con el PSOE que hasta la moción de censura fue poco menos que tormentosa, pero que, a lo largo de los últimos diez meses, se ha demostrado que puede dar respuesta a las reivindicaciones de la mayoría social progresista, se sostiene ahora desde Podemos. Para lograrlo, el secretario general ofrecerá un bipartito formado «en la proporción que dan los votos» y, por tanto, que «claramente lideraría el PSOE», destacó. Esto supone de inicio renunciar a un puñado de ministerios, si bien en las últimas semanas desde Podemos ya se ha señalado el interés por ocupar altos cargos, como secretarías de Estado o subsecretarías.

El líder de la formación morada quiso ser ayer el primero en tender los nuevos puentes. «Hay que felicitar a Sánchez», dijo ante su Consejo Ciudadano, y hay que hacerlo porque el candidato socialista -«a pesar de lograr el tercer peor resultado del PSOE desde 1977», recordó-, ha recibido un mandato claro de los ciudadanos: «Frenar al trío de Colón». Para hacerlo deberá contar con su respaldo, insistió Iglesias antes de concluir que es necesario «dejar de lado la arrogancia en la que se ha podido caer en algún momento». Incluida la suya, reconoció.