Iglesias defiende la libertad de los secesionistas para acatar la Constitución

A. A.

madrid. Los diputados de Podemos entraron en 2015 como un torbellino en el Congreso y con el propósito de llevar a la moqueta del hemiciclo las protestas que se repetían en la calle. Cuatro años después, presume de ser el grupo más considerado con sus adversarios en el fragor parlamentario.

Pablo Iglesias censuró ayer la actitud de Vox al tratar de silenciar con sus golpes en la mesa las proclamas de los diputados independentistas. «Cualquier diputado tiene derecho a acogerse, y ya lo ha explicado muy bien la presidenta del Congreso, citando una sentencia del Tribunal Constitucional, a cualquier formula de acatamiento», justificó el líder podemista.