Iceta sigue sin contar con los apoyos para ser designado senador

El líder del PSC se niega a visitar a los presos secesionistas como gesto hacia JxCat y Esquerra

CRISTIAN REINO

barcelona. El tiempo pasa y Miquel Iceta continúa sin los apoyos necesarios para ser designado senador autonómico por parte de la Cámara catalana. El Parlamento catalán votará este jueves si el líder del PSC puede sustituir a José Montilla como senador. Iceta necesita este paso, hasta ahora un mero trámite, para poder ser el próximo presidente de la Cámara alta.

El primer secretario del PSC cuenta únicamente con los votos de su partido y los de los comunes. Precisa, por tanto, que Ciudadanos vote a favor y que Esquerra o Junts per Catalunya se abstengan. Pero la campaña electoral se ha metido de por medio y todas las formaciones implicadas encuentran sus reservas para facilitar una designación de senador que en todos los casos anteriores se formalizó sin objeciones. Así fue no hace mucho con Marta Pascal (PDeCAT), Xavier García Albiol (PP) o Lorena Roldán (Cs). JxCat y ERC llevan días presionando a los socialistas y han aprovechado la elección de Iceta para trasladar su malestar al presidente del Gobierno, quien en los primeros pasos tras las generales está ignorando a las fuerzas secesionistas. Esquerra pidió días atrás como gesto, aunque no lo puso como condición sine qua non, que el primer secretario de los socialistas catalanes viajara a Soto del Real a entrevistarse con Oriol Junqueras en prisión. Sería un guiño a tener muy en cuenta, según Pere Aragonès. Pero el primer secretario del PSC, que el jueves pasado avisó que no piensa «mercadear» con su designación como senador, descartó ayer su visita a la cárcel. «Como primer secretario del PSC no voy a hacer la visita a la prisión que se sugiere, para que nadie pueda pensar que es un gesto de apoyo a lo que hicieron. Si pudiéramos distinguir las acciones personales de las políticas no habría problema», dijo. El PSOE insistió ayer en que no negociará. «Nunca, nada», afirmó Camen Calvo.

Carles Puigdemont, por su parte, apuntó ayer que la cuestión de la votación del dirigente socialista no es política, sino «humana». A su juicio, tenía que haber tenido más «empatía» hacia los presos y «exiliados», y criticó, por ejemplo, que en año y medio nadie del PSC le haya llamado. «Veremos cómo acaba» la votación, expresó ayer Iceta, dando a entender que a día hoy desconoce si será elegido senador y si podrá optar a la presidencia del Senado. Tanto ERC como JxCat están criticando muy duramente a Iceta, por haber apoyado el 155. Pero en cambio han evitado fijar condiciones para facilitar su designación.