Hallan en buen estado a Natalia Sánchez en un hospital de París

Cartel con la desaparición de Natalia Sánchez. :: r. c./
Cartel con la desaparición de Natalia Sánchez. :: r. c.

Una patrulla recogió a la joven desorientada en la calle «hace varios días» y la trasladó a un centro sanitario donde su padre la reconoció ayer

PAULA ROSAS

parís. La búsqueda ha tenido un final feliz. Justo cuando se cumplía una semana de su desaparición, el pasado 1 de mayo, la estudiante de Erasmus Natalia Sánchez Uribe fue localizada ayer en buen estado de salud, según confirmaron a este diario fuentes diplomáticas y de la Fiscalía de París. Una patrulla de la policía al parecer la encontró «hace varios días» desorientada en la calle y la trasladó a un hospital cercano a la universidad, donde ayer pudo reconocerla su padre. La familia ha manifestado su enorme alegría por el feliz desenlace.

Los padres de Natalia, que se habían desplazado a la capital francesa, se encuentran con la joven y han pedido tiempo para su intimidad y para recuperar la calma, según confirmó en su cuenta de Twitter la Fundación Europea por las Personas Desaparecidas. La familia, originaria de Granada pero residente en Mallorca, por el momento no ha querido dar más detalles. Ayer mismo por la mañana, antes de conocer la noticia de que su hija se encontraba sana y salva, difundían un mensaje de audio en el que agradecían el interés de los medios de comunicación y de todas las personas que se habían preocupado por Natalia, pero pedían que se respetara su intimidad y no se realizaran hipótesis o especulaciones gratuitas. Durante todo este tiempo han estado atendidos por el consulado de España en París.

La joven, estudiante de Empresa y Economía de la Universidad Autónoma de Barcelona, realizaba un año en la Escuela de Economía de la Universidad de la Sorbona en París gracias a una beca Erasmus. Le quedaban apenas dos semanas para acabar el curso y regresar a España, pero el 1 de mayo, cuando se encontraba en plena mudanza de piso, desapareció sin dejar rastro.

Natalia había llevado dos maletas a casa de una amiga española con la que iba a pasar las últimas semanas de su estancia en París y regresó a su antiguo apartamento, en el distrito 14, a por una tercera. Ahí se le perdió la pista. El propietario del apartamento, que había quedado con ella al día siguiente para que le devolviera las llaves, pasó toda la noche esperándola en el piso, pero no apareció. Contó que las ventanas de la casa estaban abiertas cuando él llegó y muchas de las pertenencias de Natalia seguían allí.

Sus amigos acudieron a la policía el día 3 y, el lunes, el servicio de Erasmus de la universidad mandaba un email a los estudiantes anunciando que se había encontrado la mochila de la joven, con su ordenador y su móvil, en un parque cercano a la facultad, y pedía la colaboración de los alumnos. El caso de Natalia, sin embargo, no llegó a trascender en Francia hasta el martes, cuando la Fiscalía de París abrió una investigación por «desaparición inquietante», y los medios franceses empezaron a recoger la noticia. Hasta el momento, la noticia había circulado principalmente por la comunidad de españoles residentes en París y, de hecho, muy pocos en su universidad estaban al corriente de lo ocurrido. Esto podría explicar, aunque las fuentes no lo han confirmado, que hasta ayer nadie relacionara a la joven ingresada en el hospital Henri Ey, en el distrito 13, con la española desaparecida.