Guerra abierta entre el Gobierno y el motor por el diésel

Los concesionarios comienzan a exponer gangas y los fabricantes temen el impacto en la industria. Aseguran que la nueva tecnología diésel contamina de manera similar a los gasolina y que no hay que acabar con el diésel sino renovar la flota de coches. España fabrica 1,2 millones de vehículos diésel al año. En los concesionarios hay una doble presión. A la demanda creciente de vehículos a gasolina se suma que en septiembre entra en vigor la nueva normativa europea de emisión de gases y no podrán vender los vehículos que ya han matriculado. Es el mejor momento, aseguran, para comprarse un coche.