El Gobierno revisa los contratos de de armamento con países «sensibles»

Reconsiderará este mes si deniega un acuerdo de material de defensa con Arabia Saudí y descarta que otro con Israel incumpla la normativa

M. BALÍN

madrid. El Gobierno ha revisado este mes las ventas de material de defensa y productor y tecnologías de doble uso a países considerados «sensibles», es decir, aquellos territorios conflictivos en los que existe un clima sociopolítico tenso o regiones en plena carrera armamentística en Asia y Oriente Medio. La junta interministerial que regula el comercio exterior de este tipo de material, en virtud de una normativa europea de 2008, comunicó al Ministerio de Industria y Comercio sus sospechas por un contrato aprobado en 2015 que suponía la entrega a Arabia Saudí de 400 bombas de precisión láser del Ejército español.

Valorado en 9,2 millones de euros, los artefactos aguardan en una base militar en Aragón, pero tras la reunión de la citada junta interministerial, en la que participa también las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y el CNI, acordó solicitar al Ministerio de Industria paralizar el citado contrato antes de tomar una decisión definitiva sobre su denegación. Industria aceptó la revisión de esta venta y el Ministerio de Defensa lo confirmó ayer.

Según datos oficiales de 2017, no se produjo ninguna suspensión en la exportación de material de defensa. Sin embargo, hubo tres denegaciones concretas a Israel (diez cañones por desarrollo de rifles y 17 direcciones de tiro para carro de combate), Myanmar (20 pistolas de tiro deportivo) y China (seis sistemas de clasificación acústica). En el primer caso el motivo fue «el mantenimiento de la paz, la seguridad y la estabilidad regionales» y en los dos restantes, el cumplimiento de embargos acordados por la UE.

La decisión, por lo tanto, de revisar el contrato público con Arabia Saudí se debe a la necesidad de conocer si se está usando material de defensa español en el conflicto con Yemen. Para ello se pedirá al comprador que verifique este extremo.

Riad lleva tres años involucrado en una cruenta guerra que ha causado miles de muertos entre la población civil, convirtiéndose en una de las mayores crisis humanitaria.

Asimismo, en agosto pasado Defensa ya anunció que iba a revisar las ventas todavía en trámite y «que pudieran implicar la utilización directa contra población civil», como ocurrió en el ataque a un autobús con niños yemeníes el 9 de agosto, que dejó al menos 51 muertos.

Israel, sin cambios

La campaña Armas Bajo Control (Amnistía Internacional, FundiPau, Greenpeace y Oxfam Intermón) se reunieron precisamente ayer con Xiana Méndez, secretaria de Estado de Comercio, con el fin de abordar las exportaciones a Arabia Saudí e Israel y mejorar la normativa.

El Gobierno les confirmó que tomará una decisión este mes sobre la denegación del citado contrato con Riad, que no afecta de momento a otras ventas aprobadas como la construcción de cinco corbetas por parte de Navantia valorada en 1.800 millones, la mayor operación para los astilleros públicos españoles.

Sin embargo, las ONG reclamaban también la paralización de un contrato por 1,4 millones con Israel por su intervención militares en los territorios palestinos ocupados, pero Comercio les respondió que en este caso no hay sospechosas sobre su uso. El contrato incluye sistemas de vigilancia y detección de blancos con destino a una aeronave, equipos para el motor del helicóptero Tigre del Ejército del Aire español o munición de artillería para pruebas internas.

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