La Fiscalía pide 11 años de prisión al doctor Vela en el juicio de un bebé robado

Una afectada por la trama de «tráfico de niños» entre los 60 y 80 ayer en la Audiencia de Madrid. :: efe/
Una afectada por la trama de «tráfico de niños» entre los 60 y 80 ayer en la Audiencia de Madrid. :: efe

Reclama 350.000 euros para la víctima Inés Madrigal y atribuye falso testimonio a la mujer del ginecólogo, al que ayer señalaron dos testigos

MATEO BALÍN

marca. La Fiscalía mantuvo ayer su petición de 11 años de prisión para el doctor Eduardo Vela, de 85 años, por tres delitos en el primer juicio de un caso de bebé robado en España. Se trata de la murciana Inés Madrigal, entregada al nacer en 1969 a una mujer que no podía tener hijos haciéndose constar en la documentación de forma irregular que era su madre biológica.

Además, la representante del Ministerio Público reclamó que la Audiencia Provincial de Madrid deduzca testimonio para investigar por un delito de falso testimonio a Adela Bermejo, esposa del ginecólogo. A su juicio, Bermejo guardó silencio en este procedimiento a pesar de que sabe quiénes son los padres biológicos de Inés Madrigal, que aún los sigue buscando.

Para la acusadora pública, el acusado cometió delitos de detención ilegal de una menor de edad, suposición de parto y falsedad documental y pidió al tribunal que además sea condenado a indemnizar a la víctima con 350.000 euros por daños morales y que reclame al Registro Civil que rectifique su partida de nacimiento. «Este caso refleja la realidad de un fenómeno ocurrido entre las décadas de los 60 y 80, el de un tráfico de niños en circunstancias ajenas al marco legal», concluyó la fiscal en su informe de conclusiones.

El juicio quedó ayer visto para sentencia sin que el acusado hiciera uso de la última palabra. El tribunal reanudó hoy la segunda y última sesión tras el aplazamiento del pasado 26 de junio por la indisposición de Eduardo Vela.

Ayer testificaron cinco personas, dos de las cuales comprometieron de forma seria la presunción de inocencia del galeno. Por videoconferencia compareció la periodista francesa de la televisión pública que consiguió en un reportaje con cámara oculta grabar la confesión del ginecólogo. Éste le dijo que regaló un bebé robado, pero sostuvo que no cobró por ello.

Sin embargo, en su declaración el propio Vela lo negó de plano. «Yo no he dado ninguna niña a nadie», dijo, y alegó que no sabía «más que de tema médico». Tampoco reconoció su firma en los documentos del registro del bebé ni recordó buena parte de las preguntas que le formularon, ni si en la clínica San Ramón -hoy desaparecida- se tramitaban adopciones, ni si por allí pasaban monjas o quién se encargaba de rellenar los libros de registro de nacimiento.

Pese a la desmemoria de Vela, un policía nacional que intervino en la investigación testificó ayer que el ginecólogo le reconoció en 2014 durante una conversación telefónica que en la clínica San Ramón de Madrid -hoy desaparecida- se quemaban los libros de registro de las adopciones irregulares, manifestando que detectaron indicios de que existía una trama encabezada por el médico ya retirado.

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