Cs exprimirá la 'opción Villacís' y el PP recuerda que Madrid «no es negociable»

Las dos formaciones se reúnen hoy para avanzar en un acuerdo de gobierno que desaloje a Manuela Carmena del Ayuntamiento

MARÍA EUGENIA ALONSO

MADRID. En el Palacio de Cibeles, Manuela Carmena y su equipo ya están recogiendo sus enseres para dejar paso al nuevo Gobierno que se forme tras la sesión de investidura de este sábado. Pero a 72 horas para la constitución de la corporación municipal no hay acuerdo aún entre el PP, Ciudadanos y Vox para desalojar a Más Madrid.

El proceso está enquistado por el empecinamiento de la formación liberal en convertir en alcaldesa a Begoña Villacís, pese a haber sido la tercera fuerza más votada el pasado 26 de mayo. También porque Ciudadanos mantiene su cordón sanitario al partido de Santiago Abascal y se niega a sentarse a hablar con sus dirigentes. Un pacto a la andaluza es la única vía que contemplan en la cupúla naranja. Pero a Vox no le vale ya con hacerse una fotografía. «Para negociar, todas las partes tienen que ceder», advirtió a los liberales la candidata de Vox a la Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio.

Los equipos negociadores de PP y Ciudadanos volverán a verse hoy las caras después de que José Luis Martínez-Almeida enviase ayer una propuesta programática a las otras dos formaciones de centro derecha para pactar su investidura. El candidato de los populares al Ayuntamiento de la capital tomó así las riendas de las negociaciones después de que el último encuentro entre las dos formaciones acabase con acusaciones cruzadas y la quiebra de la confianza que habían mantenido durante los cuatro años de oposición. «Me molestaría que una ambición personal frustrara el cambio», advirtió el candidato del PP a sus socios si persisten en sus pretensiones de que Villacís sea la próxima alcaldesa.

Los liberales tratarán de jugar esa baza hasta el final para arañar más poder en el reparto de concejalías y cargos de la Administración madrileña. En la dirección de Ciudadanos insisten en que, ahora mismo, «todo está abierto». «Se ha logrado el cambio por el gran crecimiento de Ciudadanos. Así que hay que ser más humildes y llegar a acuerdos», advirtió ayer Albert Rivera en una entrevista en Telecinco, confirmando sus intenciones.

Pero los populares tienen claro que no renunciarán a encabezar el Gobierno de Madrid. «No es negociable», insisten una y otra vez. Recuperar el Ayuntamiento de la capital y mantener el Ejecutivo regional, aunque sea con bipartitos o repitiendo la fórmula andaluza, permitiría a Pablo Casado recobrar parte del pulso que perdieron los populares en las elecciones del 28 de abril, donde se dejaron 71 escaños. «O Carmena o Martínez-Almeida», zanjó el presidente del PP este martes después de reunirse con Pedro Sánchez.

De momento, cuenta con el apoyo de Vox, socio necesario de baile. La candidata del partido en la Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio, garantizó ayer que van a hacer «todo lo posible» para que Carmena no repita como alcaldesa de Madrid y cerró la puerta a que su sustituta sea Villacís. «Lo lógico -reconoció- es que Almeida fuera alcalde».

El PP ha esperado a que se cerrase el primer acuerdo entre las tres formaciones en la Asamblea de Madrid para encarrilar las negociaciones en el Ayuntamiento de la capital mientras trata de amarrar el respaldo de los de Rivera en Castilla y León y Murcia. A cambio de comprometer su apoyo, los populares estarían dispuestos a que Ciudadanos gobernase en Aragón, siempre y cuando el PAR se sume a la ecuación.