Un estudio de los laboratorios AZTI revela que la mitad de los pescados que se sirven en restaurantes no son lo que pone en el menú

Qué apetecible un buen pescado en el plato. Pero sabemos de verdad lo que comemos. Este laboratorio ha hecho un estudio curioso y preocupante. Han cogido 300 muestras de 2oo restaurantes, y resulta que la mitad no es el pescado que venden en el menú. Son variedades de ese pez de otras partes del mundo más barato y de peor calidad, sin ser eso malo para la salud, pero es un fraude. Los pescados más "engañosos" son: el mero, el lenguado, o la merluza.  Un truco para saber si esta es buena es que tenga brillo en el momo y en los ojos. Especial cuidado con el atún rojo. Si es demasiado rojo, sospechen. Probablemente esté teñido con algún producto. Y como saber por ejemplo si una lubina es salvaje o no? Las lubinas salvajes son más oscuras que las de crianza. Otro truco para saber si un pescado es salvaje o de crianza es el tamaño, si son todos iguales, por lógica, son de piscifactoría. Y cuidado no nos den perca por rosada, pota por calamar o pescadilla por merluza.