Emoción y polarización con acento malagueño

Los once diputados malagueños, junto a la tribuna de oradores una vez finalizada la constitución del Congreso. :: óscar chamorro/
Los once diputados malagueños, junto a la tribuna de oradores una vez finalizada la constitución del Congreso. :: óscar chamorro

Carolina España y Guillermo Díaz critican a Meritxell Batet por permitir a los independentistas lanzar sus proclamas y Garzón defiende a la presidenta Toman posesión los once diputados malagueños del Congreso y los cuatro senadores

ANTONIO M. ROMERO MADRID.

En un ambiente marcado por la expectación debido a la presencia en el hemiciclo de cuatro presos; la emoción y la ilusión del primer día; y la tensión por la polarización política española a consecuencia de la cuestión catalana y la irrupción de Vox, en la mañana de ayer echó a andar la XIII legislatura de la democracia española con la constitución del Congreso. Una cámara en la que tomaron posesión de sus actas los once diputados elegidos por los malagueños el pasado 28 de abril: Ignacio López, Fuensanta Lima, José Carlos Durán y Mariló Narváez (PSOE); Pablo Montesinos y Carolina España (PP); Guillermo Díaz e Irene Rivera (Ciudadanos); Alberto Garzón y Eva García Sempere (Unidas Podemos); y Patricia Rueda (Vox).

Tanto los debutantes en la Cámara Baja, caso de López, Lima, Durán, Narváez, Montesinos y Rueda, como los veteranos en estas lides destacaron la emoción del momento, pero evidenciaron sus discrepancias a consecuencia de lo sucedido con las fórmulas de acatamiento de la Constitución después de que los representantes del nacionalismo catalán hayan utilizado el turno de palabra para lanzar proclamas independentistas y a favor de los políticos presos. Así, España se mostró muy crítica con la actuación de la presidenta del Congreso, la socialista catalana Meritxell Batet, por no haber puesto orden en un final se sesión que a su juicio fue «bastante lamentable y que va camino de convertir al Congreso en un circo». Su compañero de bancada, Montesinos dijo sentir un sabor «agridulce» por lo vivido: «Los malagueños y el resto de españoles esperan más del Congreso. Debemos proteger entre todos nuestras instituciones y hoy (por ayer), algunos se han dedicado al espectáculo otra vez».

En esa misma línea Díaz mostró su sorpresa por «la inacción» de Batet ante «el aquelarre, las fórmulas y los hechizos que han hecho los nacionalistas una vez más». En el lado contrario, Alberto Garzón declaró a este periódico que la mesa hizo «un gran trabajo» y acusó a Ciudadanos y Vox de intentar «derribar la naturalidad y la normalidad» con la que se estaba desarrollando el pleno.

Garzón comparte escaño con los políticos presos catalanes Turull, Rull y Sánchez Narváez puso en valor que un pequeño pueblo como el suyo, El Burgo, cuente con un diputado

Precisamente Garzón fue uno de los protagonistas de la sesión al compartir escaño junto a tres de los políticos presos por el juicio del 'procés', Jordi Sánchez, Josep Rull y Jordi Turull, en prisión preventiva por un presunto delito de rebelión -el cuarto, Oriol Junqueras estuvo sentado junto a Gabriel Rufián-. El diputado malagueño dialogó con «normalidad» con ellos a pesar de «las diferencias políticas que tenemos» y sostuvo que faltó «algo de humanidad» con estos reos. «Me ha afectado que no hayan podido darle un abrazo a su familia que estaba a cinco metros y han tenido que ir al baño con un policía hasta la puerta», lamentó.

Orgullo

El orgullo por formar parte del Congreso fue la nota predominante entre los representantes malagueños. El socialista Ignacio López, cuyo padre, Hilario López Luna, ya fue diputado, vivió una mañana «muy intensa» en la que se le juntaron muchas emociones. «Nos hemos juntado el grupo parlamentario socialista que hacía muchos años que no éramos tantos. Hoy se cumplen dos años desde que hicimos a Pedro Sánchez secretario general. Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, compañero y gran amigo, ha sido elegido vicepresidente de la Mesa del Congreso. Son muchas emociones a las que se une que como militante socialista, sentarme en el hemiciclo y representar a Málaga es lo máximo a lo que podía aspirar y soñar. Es un día para recordarlo siempre», destacó.

Arropada por su madre, Francisca Cid, su marido, José María Postigo, y una de sus hijas, Laura Postigo, para Fuensanta Lima, que fue senadora en la anterior legislatura, el de este martes fue un día emocionante. «Afronto esta legislatura con muchísima ilusión, con la mayor de las responsabilidades y con un único objetivo ser útil a mi país y a nuestra provincia. La política debe volver a ejercerse desde la altura y el respeto que merecen las personas a las que representamos», subrayó a SUR.

«Ha sido emocionante. Es un orgullo representar a los malagueños y más viniendo de un pueblo pequeño como El Burgo», dijo Narváez. Durán aseveró que es «un honor» ser diputado por Málaga y se dejará la piel para «estar a la altura de esta responsabilidad y defender los intereses de la provincia».

Las sensaciones para Pablo Montesinos fueron contradictorias. Hace apenas unos meses era el encargado de escribir las crónicas parlamentarias para un periódico digital y ahora se ha convertido en protagonista de la actualidad política. «Vengo con muchas ganas y con el objetivo de acercar la política y las Cortes a la Ciudadanía. Desde mi escaño como diputado por Málaga replicaré con contundencia la propaganda independentista. Con humildad, mi objetivo es trabajar en defensa del interés general», explicó a su llegada a las sesión y agregó que acudía «con nervios porque impone pasar de los pasillos al hemiciclo».

Patricia Rueda, que acudió junto al presidente de Vox en Málaga, José Enrique Lara Peláez, dijo a SUR que había sentido «mucha felicidad» cuando juró su cargo y que vivió con «mucha intensidad y emoción» la sesión de constitución. «Estoy muy orgullosa de representar a los malagueños, Vox va a defender a la familia, los valores, la vida, va a apoyar a los emprendedores y a los autónomos... vamos a hacer cosas muy buenas que merecen los malagueños y los españoles», apostilló.

De los once diputados malagueños, a la hora de acatar la Constitución, prometieron su cargo Durán, García Sempere, Garzón, Lima, López, Narváez y Rivera, mientras que juraron Díaz, España, Montesinos y Rueda; esta última, al igual que hicieron sus compañeros de Vox utilizó la fórmula: «Por España, sí, juro».

Paralelamente, en otro punto de la capital de España, en el Senado se constituyó la Cámara Alta con cinco representantes malagueños: cuatro electos, los socialistas Miguel Ángel Heredia, Estefanía Martín Palop y José Aurelio Aguilar y la popular Ángeles Muñoz, y una por designación autonómica del Parlamento andaluz, Marisa Bustinduy. Estos diputados y senadores pondrán el acento malagueño en las Cortes Generales en una legislatura que se prevé intensa y tensa.