Mata a golpes a su pareja, que también era su tía, en una vivienda de Tenerife

Concentración ante la Delegación del Gobierno en Canarias en memoria de la mujer asesinada en Tenerife por su pareja./Efe
Concentración ante la Delegación del Gobierno en Canarias en memoria de la mujer asesinada en Tenerife por su pareja. / Efe

La séptima víctima de la violencia de género de este año había recibido una paliza de su sobrino hace 8 meses, pero se negó a denunciarlo

Alfonso Torices
ALFONSO TORICESMadrid

Rosa María C. H., una tinerfeña de 60 años, se convirtió el domingo en la séptima víctima mortal de la violencia de género en lo que va de año. Su compañero sentimental, Gonzalo S. C., de 57 años, que también era su sobrino, la mató presuntamente a golpes cuando ambos se encontraban en la vivienda de Santa Cruz de Tenerife en la que residían.

El agresor fue detenido por agentes del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional poco después de que un equipo de emergencias sanitarias lograse reanimarlo, ya que fue hallado inconsciente en la vivienda, tras haber ingerido una gran cantidad de pastillas después de cometer el crimen y de haber alertado a un familiar de la muerte de la hermana de su madre, que era su pareja desde hace algún tiempo.

Fue, de hecho, el aviso de este familiar lo que llevó a la policía y a los equipos de emergencia hasta la vivienda de la calle Simbad número 3, en el barrio tinerfeño de Ofra, en una zona conocida como El Cigüeñal. Los agentes derribaron la puerta y encontraron a la víctima tumbada en la cama de una de las habitaciones, completamente tapada por una manta. La mujer, ya fallecida, presentaba evidentes signos de violencia y múltiples golpes, varios de ellos en la cabeza. Las causas exactas de la muerte serán determinadas por los especialistas del Instituto de Medicina Legal de Santa Cruz de Tenerife, donde fue trasladada para que se le realizase la autopsia.

El presunto homicida fue localizado, inconsciente por efecto de los fármacos, en una habitación contigua. Cuando los sanitarios lo reanimaron, el hombre aseguró a los agentes que no recordaba lo sucedido, pero los investigadores, ante los claros indicios, lo detuvieron acusado de homicidio y lo trasladaron a los calabozos de la comisaría de La Laguna, a la espera de que pase a disposición judicial y sea interrogado por el titular del juzgado de violencia contra la mujer, que decretó el secreto de las actuaciones.

La víctima ya había sido maltratada en varias ocasiones por su sobrino y pareja, según confirmó la Delegación del Gobierno en Canarias. El primer precedente documentado es de 2014. Terminó con una orden de alejamiento de un año contra Gonzalo S. C., por violencia familiar, ya que ninguno de los dos desveló su relación de pareja. La última paliza se produjo unos ocho meses antes del crimen. Rosa María acudió al hospital, en julio de 2018, con varias lesiones que atribuyó a los golpes de su pareja, pero cuando la Guardia Civil se presentó en el centro se negó a denunciarlo. El resultado fue que, en la actualidad, carecía de protección.

Pese a su negativa a acusar al maltratador, Rosa María es la primera de las siete asesinadas en 2019 que había comunicado las agresiones. Ninguna había denunciado ni contaba con medidas de protección. Las autoridades y organizaciones sociales volvieron a realizar hoy un llamamiento tanto a las víctimas como a sus entornos sociales para que denuncien el maltrato y pidan ayuda.

Más información

.